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Es explícitamente claro: para poder subsistir dignamente en la sociedad moderna se necesita una fuente de ingreso. Se requiere de un empleo o un negocio. Las dificultades para obtener uno u otro es el común denominador en Latinoamérica.

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Por supuesto, Colombia no es la excepción, y a solo dos semanas de las elecciones presidenciales los ciudadanos cifran sus esperanzasen en que el mandatario elegido atienda la situación.

En Barranquilla, los habitantes tienen sus exigencias consolidadas: más empresas y oportunidades laborales para todos.

“Han sacado a muchas empresas aquí en Barranquilla, pero por completo. Entonces, ya no se consigue trabajo. Y uno trabaja, por lo menos, independiente”, expresó el ciudadano Luis Nieto.

El señor de 64 años de edad trabaja como celador y todos los días gana 40.000 pesos. Un dinero que, en palabras del habitante, se esfuma comprando una bolsa de leche, pan y un par de cosas más.

“Lo de celador ha sido lo único que he podido conseguir, porque salir uno a hacer daño por ahí en la calle no sirve. Lo matan a uno por nada, por tres pesos”, manifestó Nieto, recalcando que no ve las oportunidades en este país.

En el mismo sentido, la barranquillera Betty Arévalo alertó de las pocas empresas en la ciudad.

“Hay mucha escasez, las empresas están cerrando, se van y la gente está quedando en casa. Familias que dependían de un solo salario ahora no tienen nada. Abunda el empleo de la calle, las ventas callejeras, y no debería ser así”, expresó la mujer de 65 años.

En ese orden de ideas, solicitó al siguiente jefe de Estado de Colombia incentivar la creación de empresas.

“Deben montar más empresas para que puedan tener empleados, y esos empleados lleven su sustento a las casas. Porque si no hay en la casa un empleado de una buena empresa que le brinde todas las prestaciones sociales, lógico que esa casa no sigue adelante, sino con el día a día, con la venta”, manifestó Arévalo.

Por otra parte, los jóvenes en la ciudad enfrentan el miedo de no encontrar trabajo y terminar rezagados en la incertidumbre y la tristeza tras graduarse.

“Piensen más en los jóvenes. Cuando terminamos la carrera, muchos no conseguimos esas oportunidades de trabajo y nos estancamos. Eso hace que entremos a la depresión porque no encontramos empleo en lo que nos dedicamos a estudiar”, sentenció la estudiante Camila Romero.

A su turno, su compañero Johan Stevenson también expresó su preocupación por las dificultades que enfrentan los jóvenes para conseguir empleo tras graduarse. Señaló que, ante la falta de oportunidades en sus áreas de estudio, muchos terminan trabajando en call centers, ya que es uno de los sectores con mayor oferta laboral actualmente.

De esta forma, solicitó que “haya más empleo, que cuando los jóvenes se gradúen puedan ejercer su título, poder especializarse y seguir creciendo profesionalmente”.

De igual forma, el costeño Everson Figueroa, de 45 años, hizo un llamado a que el próximo dirigente se enfocara en la juventud, pues considera que es una de las poblaciones que tiene más dificultades de formalizarse.

“Le diría que se enfoque más en la juventud, porque, aproximadamente, en unos 30 años más a futuro, va a haber una abundancia de personas en la calle sin pensión y sin nada, porque no cotizan. Hay mucho trabajo informal”, alertó.

El Heraldo. Encuesta de percepción de empleo.

Panorama del mercado laboral

Teniendo en cuenta la más reciente encuesta de Barranquilla Cómo Vamos sobre percepción ciudadana, se conoció una posición menos favorable de los ciudadanos frente a las oportunidades laborales y de emprendimiento en la ciudad entre 2024 y 2025.

En la afirmación “En Barranquilla es fácil encontrar trabajo”, el porcentaje de personas que estuvo de acuerdo cayó de 39,3 % en 2024 a 27,3 % en 2025. Al mismo tiempo, aumentó la proporción de quienes no están ni de acuerdo ni en desacuerdo, pasando de 29,7 % a 38 %, y también creció el desacuerdo, de 30 % a 34,7 %.

Otro de los datos evidenciados es que las personas tienen más dificultades para la posibilidad de emprender. Frente a la afirmación “En Barranquilla es fácil emprender una actividad económica independiente”, en 2024, el 55,4 % de los encuestados estaba de acuerdo con esa afirmación, mientras que en 2025 el porcentaje bajó a 42 %. Asimismo, el desacuerdo aumentó de 19,1 % a 29,1 %, y las respuestas neutrales pasaron de 25,5 % a 28,8 %.

La encuesta también identificó las principales barreras para conseguir trabajo en la capital del Atlántico. Entre ellas están la edad, la exigencia de más experiencia laboral de la que tienen los aspirantes, la falta de redes de contacto, la carencia de habilidades requeridas para las vacantes y la dificultad para certificar experiencia laboral.

Sin embargo, las más recientes cifras del mercado laboral del Dane del primer trimestre del año arrojaron que la tasa de desempleo en Barranquilla y su Área Metropolitana se ubicó en 10,0 %, presentando una reducción de 0,8 p.p frente al mismo periodo del año anterior.

Además, la ciudad aumentó su población ocupada en alrededor de 6,6 mil personas y redujo el número de desocupados en cerca de 8 mil. No obstante, la población en edad de trabajar creció en aproximadamente 22,7 mil personas, mientras que la fuerza de trabajo se redujo levemente.

En cuanto a nivel país, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) dio a conocer que en marzo de 2026 una menor proporción de personas estuvo desempleada en Colombia en comparación con marzo de 2025.

La tasa de desocupación para el total nacional en dicho mes fue del 8,8 %, lo que presenta una disminución estadísticamente significativa de 0,8 puntos porcentuales (p.p.) frente al mismo mes del año anterior (9,6 %). Siendo la tasa de desocupación más baja desde 2001.

Retos en Barranquilla

Aunque Barranquilla ha mostrado avances en algunos indicadores laborales en distintos periodos recientes, aún enfrenta retos importantes en materia de informalidad, ingresos y sostenibilidad de los negocios. Así lo afirmó Oriana Álvarez, directora ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo del Caribe (Fundesarrollo), a esta casa editorial.

Puso de presente que la percepción de la dificultad de conseguir empleo podría estar asociada con las presiones económicas que enfrentan muchos hogares, derivadas del aumento en el costo de vida, mientras que para los emprendedores y pequeños negocios continúan existiendo barreras relacionadas con el acceso a financiamiento, los costos operativos y factores de inseguridad, como la extorsión.

Y recalcó que el mercado laboral está atravesando por transformaciones importantes, tales como los avances tecnológicos. Además de los cambios en las dinámicas productivas, los cuales estarían modificando los perfiles y las habilidades que demanda el mercado, lo que produce “mayores exigencias para la inserción laboral y el desarrollo empresarial”.

En cuanto a la creación empresarial en la ciudad –uno de los pedidos de la ciudadanía al próximo Gobierno– la economista señaló que ha perdido fuerza en los últimos años, especialmente en el caso de las microempresas.

De acuerdo con la Cámara de Comercio de Barranquilla, en 2023 la creación de empresas en su jurisdicción se redujo en 19 %, mientras que en 2024 volvió a caer 6 %. Este comportamiento estuvo explicado principalmente por una menor creación de microempresas: solo en 2023 se registraron cerca de 3.285 menos frente al año anterior, y en 2024 la reducción superó las 800. Y, aunque en 2025 se evidenció una ligera recuperación de 6 % en la creación empresarial, “todavía no se alcanzan los niveles observados en 2022”.

“Esto resulta especialmente importante si se tiene en cuenta que el tejido empresarial local depende en gran medida de las microempresas, que actualmente representan el 94,5 % del total de empresas registradas”, finalizó Álvarez.

Retos del próximo presidente en empleabilidad

De acuerdo con el economista Diógenes Rosero, en Colombia no está creciendo a niveles esperados el dinamismo de la economía nacional y no se vislumbra una política pública que fomente la formalización.

“La ausencia de una política de reindustrialización robusta a nivel nacional y local incide en las dificultades para el empleo formal”, argumentó.

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A su turno, la directora de Fundesarrollo anotó que otro de los desafíos que enfrentará será la adaptación a los cambios tecnológicos y productivos que están transformando el mercado laboral; la alta informalidad; el desempleo juvenil; cerrar las brechas de género, y la necesidad de impulsar la inversión y apoyar a micros y pequeñas empresas.