Los planes de gobierno de los tres candidatos presidenciales que puntean en las encuestas, Abelardo De la Espriella, Paloma Valencia e Iván Cepeda, tienen distintos énfasis a la hora de proponer políticas públicas en materia laboral: el outsider de Defensores de la Patria considera generar empleo desde una perspectiva proempresa y promoviendo crecimiento económico; la senadora del Centro Democrático se enfoca en un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la sostenibilidad de las empresas; y el aspirante petrista defiende la gestión del gobierno actual enfocada en los derechos laborales.
Pero además, el abogado y empresario orientará sus mayores esfuerzos en este campo hacia el agro y el emprendimiento, mientras que la candidata ganadora de la consulta de la derecha concentrará su atención en atacar la informalidad y el parlamentario del Pacto Histórico propone un “capitalismo productivo” que equipare beneficios para inversores y trabajadores.
Abelardo: generar empleo
De la Espriella plantea en su programa de gobierno estimular el crecimiento económico y fortalecer el empleo desde el sector productivo, con énfasis en el campo y el emprendimiento.
La idea, se lee, es “garantizar un ecosistema proempresa que permita superar el crecimiento del PIB por encima del 3 %” y de esta manera acelerar la generación de empleo, creando “más de 600 mil empleos rurales”, acabando la “falsa reforma agraria”, al tiempo que se convierta al campesino en propietario y mejorar su productividad.
De igual modo, anuncia la creación de la Escuela de Emprendedores Rurales, que formaría a “100 mil jóvenes en prácticas más eficientes y productivas”, con acceso a crédito, tecnología y mentoría.
Para la inclusión laboral busca “formalizar 200 mil emprendimientos femeninos”, con un fondo de $500 mil millones para promover que las mujeres sean económicamente autónomas, junto con la formación de al menos 150 mil mujeres en economía digital, así como el reconocimiento del trabajo de cuidado mediante subsidios.
También espera “convertir al creador cultural en sujeto de prosperidad, dar apoyo fiscal a nuevas empresas de acción cultural y a megaeventos culturales y deportivos que atraigan ingresos del exterior y generen dinámica local y fortalecer una línea de acción creadora por $125 mil millones al año para capital semilla o conversión en proyectos creativos”.
En su programa ‘La economía de la patria milagro’ advierte que “la tarea es pasar de administrar escasez a desatar abundancia” y dice que el país crecerá “al 7 % tal como lo hicieron Corea del Sur y Singapur”, así como “reducir la carga tributaria, reducir los costos de energía y crear una ‘Gran Revolución de Desrregulación’ o eliminación de trámites, trabas y cargas al sector empresarial. Esto significa revisión en detalle de ineficiencias en Invima, ICA, superintendencias, cámaras de comercio, notariado y registro, licencias ambientales, consulta a comunidades, reglamentos técnicos de Mincomercio, Mintic, Mintransporte, Dian, entre otras”.
Paloma: no más impuestos
Valencia anuncia un enfoque diferenciado para los trabajadores informales, con el objetivo de poder destinar créditos accesibles que permitan que salgan de la pobreza, y plantea un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la sostenibilidad de las empresas.
Esto al garantizar que no se incrementarán impuestos a quienes inviertan y generen empleo, manteniendo los salarios, incentivando la contratación y ofreciendo seguridad jurídica para que los empresarios dinamicen su productividad sin más cargas fiscales.
Incluye la iniciativa un llamado directo al sector productivo para que no reduzca personal, sino que aumente la generación de puestos de trabajo, con la garantía de que no se les subirán los impuestos durante un tiempo después de invertir.
Para lo anterior dice que se reducirán las tarifas del impuesto de renta empresarial, eliminarán el impuesto al patrimonio y reducirán el impuesto predial; simplificarán el estatuto tributario, eliminarán los trámites, requisitos y trabas innecesarios del Estado; e implementará la Ruta 3E: estudiar, emplearse o emprender, para que ningún joven se quede sin avanzar.
Y en materia laboral afirma: “El ahorro pensional empieza desde la cuna: el niño que nace en pobreza recibirá una semilla de 500.000 pesos de ahorro. Ampliaremos el subsidio a adultos mayores de 1,68 a 3 millones de beneficiarios, aumentando el apoyo hasta cubrir la línea de pobreza en cada territorio, mientras protegemos el ahorro pensional y evitamos deudas futuras sin afectar estos subsidios”.
Propone una escalera de la formalidad: eliminando todas las trabas para que los microempresarios se formalicen poco a poco y en la medida de sus posibilidades.
Así como un capital para emprendimientos liderados por mujeres y un “campo seguro, digno y competitivo: crédito sin trabas y tierra con proyectos productivos”.
Cepeda: derechos laborales
El candidato petrista ha defendido la gestión del gobierno del presidente Gustavo Petro en materia de derechos laborales y empleo, a lo que se refirió como avances sociales, y destacó en este punto la reforma laboral, afirmando que la clase trabajadora ha recuperado los recargos dominicales y festivos.
En medio de su plan de gobierno plantea un modelo de “capitalismo productivo”, que dice que se enfocará en la generación de riqueza compartida, con una denominada revolución socioeconómica que vincula el empleo directamente con la reforma agraria y la transición energética. La idea, dice, es que el crecimiento económico de los inversionistas se traduzca al mismo tiempo en la disminución de la pobreza para los trabajadores.
Propone la formalización territorial, con protección laboral a las comunidades rurales y pequeñas unidades familiares e integrarlas en circuitos de producción nacional.
Además, el pasado Día del Trabajo el líder político gobiernista envió un mensaje a los sindicatos: “El movimiento sindical no es solamente una expresión social organizada, sino que representa una fuerza transformadora social, política y cultural: su importancia está puesta en las agendas de todas las grandes conquistas democráticas de nuestra vida social”, ante lo que añadió que su compromiso con este sector es el de la garantía de derechos sociales y sindicales, y el reconocimiento de responsabilidades estatales frente a la violencia contra el sindicalismo.
De igual manera, adelanta Cepeda que continuará con “la estabilidad económica y la preservación de indicadores como inflación, empleo y crecimiento”, del gobierno de Petro: “Le daremos continuidad a un comportamiento económico que ha tenido un impacto favorable en estos frentes. Me estoy rodeando de personas capacitadas, con experiencia y trayectoria, para garantizar una política responsable”, dijo a la revista Cambio.
Y concluyó que aunque se habló que en la actual administración de izquierda habría expropiaciones y crisis económicas, ninguno de esos pronósticos se cumplió: “No se produjo el desplome de la economía, ni un proceso de expropiación masiva de empresas, tierras o capitales, como se pronosticó en ese momento. (…) Las 1.000 empresas más importantes han tenido utilidades significativas, como lo han reconocido ellas mismas y las entidades de supervisión”.




















