La agencia calificadora de riesgo Moody’s Ratings le redujo la calificación de Ecopetrol de ‘Ba1’ a ‘Ba2’, con una perspectiva que pasó de estable a negativa.
En ese sentido, la calificadora expuso que existe una mayor interferencia gubernamental dentro del gobierno corporativo, deudas de $1,6 billones del Gobierno con la empresa por la falta de pago al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), alta rotación en la gerencia entre los últimos 12 y 18 meses, lo que aumenta la percepción de injerencia del Gobierno, y la expectativa de un flujo de caja libre negativo, altos dividendos y un capex sostenido.
Además, indicaron desde su análisis que el riesgo crediticio base de la compañía es ‘b1’, reflejando su fortaleza crediticia relativa, mientras que la perspectiva de la calificación cambió de estable a negativa.
“La vaha en la calificación es consecuencia de una mayor interferencia del gobierno de Gustavo Petro y también de recortes fiscales relacionados con el FEPC”, expuso Moddy’s.
Así mismo, sostienen que esta acción contempla la posibilidad de un riesgo de refinanciamiento, en caso de que Ecopetrol, compañía presidida por el presidente encargado Juan Carlos Hurtado, lleve a cabo una operación de fusión o adquisición financiada con deuda, haciendo referencia a la compra de la mayoría de las acciones de la empresa brasileña Brava.
Según Moody’s, esto aumenta el riesgo de refinanciación, particularmente si la operación depende de instrumentos de corto plazo.
Otro punto que expuso la agencia calificadora fue que ha habido cambios en la alta gerencia de Ecopetrol, lo cual refleja, según ella, el alto grado de exposición de la empresa y de su gobierno corporativo al Estado.
“La perspectiva negativa refleja una mayor incertidumbre en torno a la orientación de las políticas del sector y la consistencia de las decisiones gubernamentales que afectan a Ecopetrol, incluida la sostenibilidad y la puntualidad de los mecanismos de apoyo integrados en el marco de precios de los combustibles. Esta incertidumbre podría afectar el perfil financiero y de liquidez de la empresa durante periodos de precios elevados del petróleo y contribuir a una mayor visibilidad del flujo de efectivo y las necesidades de financiamiento a corto y mediano plazo”, dice el informe de Moody’s.




















