El Gobierno nacional salió en defensa del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, luego de que la Procuraduría General de la Nación abriera una investigación disciplinaria por presunta participación en política durante un acto público en Coyaima.
La respuesta oficial fue enviada por el Ministerio de Salud mediante un documento jurídico en el que se sostiene que las declaraciones del funcionario fueron sacadas de contexto y no representaron un respaldo explícito a ninguna campaña presidencial ni a movimientos políticos específicos.
La polémica surgió por una intervención realizada el pasado 22 de mayo, cuando Jaramillo afirmó ante asistentes a un evento público que “hasta el perro y el gato tienen que salir a votar el próximo 31 de mayo o, si no, nos va a llevar quien nos trajo”. Las palabras generaron cuestionamientos desde distintos sectores y llevaron a la apertura de una actuación preliminar por parte del Ministerio Público.
Sin embargo, la cartera de Salud aseguró que el mensaje del ministro estaba enfocado únicamente en promover la participación ciudadana en las elecciones, sin inducir el voto a favor o en contra de candidatos determinados.
En el documento firmado por el secretario general y director jurídico encargado del ministerio, Rodolfo Enrique Salas Figueroa, se argumenta que incentivar la participación democrática hace parte de los principios constitucionales y no constituye, por sí mismo, una falta disciplinaria.
Además, el ministerio señaló que para configurar una intervención indebida en política debe existir un favorecimiento concreto hacia campañas o aspirantes, situación que —según la defensa del Gobierno— no ocurrió en este caso.
La cartera también enfatizó que Jaramillo no utilizó recursos públicos para hacer propaganda electoral, no ejerció presión sobre funcionarios ni ofreció beneficios relacionados con el voto, por lo que considera que no existe mérito para atribuirle una conducta disciplinariamente sancionable.





















