Una nueva acción violenta sacude al departamento de Norte de Santander. Una patrulla de la Policía Nacional fue blanco de un ataque con artefactos explosivos mientras adelantaba operativos de control de seguridad en el peaje del municipio de Pamplonita, un punto estratégico de la vía que conecta a Pamplona con la ciudad de Cúcuta. El atentado dejó un saldo de tres uniformados heridos.
Tras conocerse la gravedad de los hechos, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, compareció ante los medios de comunicación en una rueda de prensa donde responsabilizó de forma directa al Ejército de Liberación Nacional (ELN). El jefe de la cartera de Defensa basó su afirmación en los informes de inteligencia que manejan las autoridades sectoriales.
Durante su intervención, el ministro Sánchez enfatizó la trayectoria de afectaciones que este grupo armado ha causado en el país: “El ataque terrorista fue generado por el grupo criminal del ELN. Un grupo que durante su historia, si usted revisa, lo único que ha hecho es asesinar a colombianos, secuestrar a colombianos, extorsionar a campesinos”.
Las sospechas sobre esta organización criminal también se sustentan en los antecedentes de la zona, dado que el ELN ya ha perpetrado atentados con explosivos contra ese mismo peaje de Pamplonita en ocasiones anteriores.
Autoridades identifican a las víctimas y evalúan los detalles preliminares del ataque
El reporte oficial emitido por las instituciones de seguridad identificó a los tres policías que resultaron afectados en cumplimiento de su deber como los uniformados Karen Liceta Estrada, Eduin Guerrero Duarte y Johan Fernando Villavicencio.
Respecto a la dinámica del atentado, los primeros datos apuntan a una acción rápida y coordinada. El coronel George Quintero, secretario de seguridad de Norte de Santander, entregó un balance inicial a la emisora ‘La FM’ sobre cómo se habrían desarrollado los acontecimientos en el peaje: “la información que se conoce es que un hombre se baja de una motocicleta y activa los explosivos, es una información preliminar, aún no se tienen detalles de lo sucedido, se espera conocer un reporte del comandante de la Policía en el Departamento”.
Van tres ataques contra la fuerza pública en menos de cinco días
Este último atentado forma parte de una racha de agresiones consecutivas contra la Fuerza Pública en la jurisdicción en menos de una semana, acumulando tres acciones violentas de gravedad.
El pasado domingo 24 de mayo, la violencia cobró la vida del soldado profesional Aldair Bermúdez, quien fue asesinado por el ELN en una zona rural del municipio de Tibú.
Ese mismo día, un ataque ejecutado mediante el lanzamiento de drones con explosivos dejó heridos a otros siete militares. Ante la gravedad de las lesiones, los uniformados afectados tuvieron que ser evacuados de emergencia en aeronaves de la División de Aviación Asalto Aéreo del Ejército Nacional y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con rumbo a Cúcuta para recibir atención médica especializada.
A este panorama se suma el suceso ocurrido el pasado viernes 22 de mayo en el aeropuerto de Aguas Claras, ubicado en el municipio de Ocaña. En ese lugar, una avioneta de la Policía Nacional que se disponía a despegar con destino a Bogotá fue atacada con disparos de fusil desde tres puntos estratégicos del Cerro El Limón, en el corregimiento de Aguas Claras.
Dicho hostigamiento causó heridas por esquirlas en el cuello al piloto y al copiloto de la aeronave, mientras que el intendente de la Policía, Jonathan Almanza, sufrió heridas en su pie izquierdo. Frente a este caso específico, las autoridades manejan la hipótesis de que el ELN estaría detrás del ataque, debido a que en esa jurisdicción delinque tanto este grupo armado como las Disidencias de las Farc.





















