A la Corte Suprema de Justica se elevó una solicitud de la Fiscalía General de la Nación que pidió no se absuelvan a los dos extrabajadores de la Universidad de Medellín que habrían estado detrás del título irregular otorgado al cuestionado exsenador Julián Bedoya.
Se trata de la exsecretaria y exjefa del programa de Derecho de la Universidad de Medellín, Yolanda Cossio Rincón, y el exsubsecretario académico del alma máter, Juan Felipe Hernández Giraldo, quienes ya fueron condenados por su participación en el escándalo.
Los dos exfuncionarios fueron condenados en dos instancias por el delito de falsedad ideológica en documento público. Ahora ambos le piden a la Corte Suprema que los absuelvan, alegando un supuesto vicio en su proceso e indicando que no cometieron delito alguno.
Además, argumentan que el Tribunal Superior de Medellín no fue imparcial al sentenciarlos y no habría encontrado pruebas para declararlos culpables. La Fiscalía sigue firme en sus acusaciones por lo que le pidió al alto tribunal que ratifique las condenas.
Marlene Orjuela, fiscal del caso, en una audiencia realizada en la corte, reveló que Hernández Giraldo fue quien dio luz verde para que Bedoya se reintegrara a la universidad sin convalidar algunas asignaturas. Mientras tanto, Cossio Rincón fue determinante para que el exparlamentario se le programaran exámenes bajo la supervisión de “extraños jurados”, como los describió la representante del ente investigador.
“Es indiscutible que Hernández Giraldo permitió el extemporáneo reintegro de Julián Bedoya sin que se estudiara la convalidación de las asignaturas cursadas con anterioridad”, dijo Orjuela ante el magistrado Hugo Quintero Bernate.
Para la Fiscalía esta actuación se configuraría como una estrategia hecha a la medida del político para darle apariencia de legalidad a su título universitario pese a que no ha demostrado la suficiencia para ello de acuerdo a los lineamientos y requisitos exigidos por el centro de estudios.
“(Juan Felipe Hernández ) le permitió ser considerado como estudiante de la facultad, aspecto trascendente para que interviniera Yolanda Cossio quien fijó de manera exprés la presentación de múltiples pruebas, convocar a extraños jurados y de completar en alguna oportunidad el quórum calificador de los exámenes. Todo con la clara orientación de simular el cumplimiento de requisitos académicos inexistentes para que el funcionario competente pudiera consignar en documento público ese contenido”.
La decisión definitiva de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia se conocerá en las próximas semanas, una vez sean escuchados todos los argumentos de las partes intervinientes en el caso.




















