La periodista Paola Vargas Sosa decidió hacer público un episodio de acoso sexual que, según su testimonio, vivió durante su paso por Caracol Televisión.
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Su relato surgió en medio de las denuncias recientes que han puesto al canal en el centro del debate. La comunicadora habló sobre el tema en el podcast Vamos pa’ eso, donde explicó que durante años guardó silencio por temor a afectar su carrera.
Según contó, fue hasta ahora que decidió hablar impulsada por el respaldo de otras mujeres que han compartido experiencias similares dentro del medio.
“Recuerdo mucho tener 17 años y contarle a mi papá que mi sueño era estudiar comunicación social. Y tú no me lo vas a creer, pero la respuesta de mi padre fue: ‘No estudie eso, hija, porque va a tener que acostarse con toda Barranquilla y media Bogotá para llegar lejos’”, empezó su relato.
Ella contó que desde muy pequeña soñó con ser Comunicadora Social y efectivamente estudió la carrera en la Universidad Autónoma del Caribe, en Barranquilla. Después que se graduó, la barranquillera ingresó a trabajar en el 2012 a Caracol Televisión.
“Yo llegué con los pollos, las gallinas, los huevos… porque uno siempre que viene de provincia lo miran así… Los tres primeros meses de prueba los lloré todos los días… yo decía: ‘¿Yo qué vine a hacer acá, aguantar insultos, aguantar malos tratos?’”, contó.
Todo iba normal hasta que le tocó vivir un momento incómodo. Vargas aseguró que durante una jornada laboral fue acosada sexualmente.

“Yo estoy en el computador… y siento la presencia de alguien que viene detrás y empieza a jugar con mi cabello… y yo digo: ‘No me molesten, estoy ocupada’… pero el acto seguido es que siento una mano… debajo de mi ropa, incluso debajo del brasier, y me aprieta muy fuerte mi seno izquierdo”, precisó Vargas.
Asimismo, detalló: “Cuando yo miro hacia arriba, oh, sorpresa… era este personaje Ricardo Orrego… y cuando yo le digo: ‘¿Qué te pasa?’, me responde: ‘¿Ahora me vas a decir que no te gusta?’... Y yo le contesté: ‘Sí, me gusta, pero que me lo haga mi marido, no tú. No seas tan atrevido’”.
Posteriormente informó a una superior, pero no encontró respuesta ni acciones frente a lo ocurrido. Esa falta de reacción, dijo, la llevó a no insistir en la denuncia y a continuar trabajando en silencio por un tiempo más.
“Yo salgo de esa sala pitada, pero bravísima y me voy directo donde mi jefa directa, la directora de entretenimiento en ese momento, y le digo. La cara de ella no era ni de asombro ni... O sea, no me dijo nada, no hizo nada. No, ni siquiera me dijo cálmate, ni lo siento, no, ella se quedó callada y ahí fue cuando yo entendí que yo me tenía que quedar callada, que yo no podía hacer un escándalo con esto porque era eso o mi carrera”, expuso.
En su testimonio, también cuestionó las dinámicas de poder dentro de los medios de comunicación, señalando la existencia de figuras con alta influencia que dificultan que este tipo de casos sean denunciados. “Es tu palabra contra la de ellos”, expresó, al referirse a lo que describió como un entorno donde algunas personas son “intocables”.
“Si ella no hizo nada (...) no tuvo esa reacción inmediata de decir vamos a Recursos Humanos. No, fue la ley del silencio. Y lo que me quedó a mí después de eso era que cada vez que yo lo veía en un pasillo, me tocaba esconderme, irme, tratar de evitarlo lo más que pude y duré como un año más trabajando ahí“, denunció.
La periodista explicó que esta experiencia marcó su carrera y su forma de desenvolverse en el entorno laboral, pues durante un tiempo evitó a quien señala como responsable y optó por seguir su camino profesional en otros espacios.
Asimismo, dejó claro que su decisión de hablar ahora, después de 14 años, se da en un contexto donde más voces han salido a contar situaciones similares, lo que según afirmó le dio la confianza necesaria para romper el silencio.
“Son aquellos periodistas o presentadores que llevan muchísimos años… tienen cierta posición privilegiada… son prácticamente intocables. Es tu palabra contra la de ellos”, recalcó.




















