En medio de la gigantesca tragedia que enluta al país por los 69 uniformados muertos en el siniestro del pasado lunes en Putumayo del avión militar Hércules, se desató una discusión que algunos expertos y líderes políticos consultados por EL HERALDO han calificado como de oportunismo político y de indolencia con las víctimas, pero otros analistas y parlamentarios preguntados ven como necesaria para prevenir estos constantes y dolorosos accidentes de aeronaves castrenses en el país.
Leer también: Llegan a Valledupar cuerpos de soldados fallecidos en accidente del avión C-130 Hércules
El presidente Gustavo Petro se refirió en el consejo de ministros de esta semana a las capacidades que tienen las Fuerzas Militares y de Policía y aseguró que “no puede haber unas fuerzas armadas que quieran defender una nación con armas regaladas” y que “un país debe hacer sus armas hasta donde su desarrollo lo permite”.
Dijo que en junio de 2025 se habló del Conpes para fortalecer las capacidades de defensa del Estado, aseverando que “las armas deben ser las pertinentes. Aquí no vuelve a haber vejestorios, se compran armas nuevas a diferentes países y, sobre todo, las hacemos nosotros”.
“Indumil, Cotecmar, aviones, rompimos la alianza estratégica con Brasil, algún gobierno no sé cuál, bastante torpe. Los brasileños hacen los Hércules, los hacen con marca Embraer y no se ha caído ninguno. Y nosotros deberíamos ya estarlos haciendo si hubiéramos caminado de la mano con Brasil”, añadió Petro.
Y cuestionó: “¿Cuál es la falla estratégica del Ejército? No tiene antidrones, una la hemos detectado, van como 400 muertos por no tener antidrones que sirvan”.
Se necesitan $12 billones
El Estado colombiano requiere de, al menos, $12 billones para modernizar el armamento al servicio de las Fuerzas Militares y de Policía para la defensa y seguridad nacional, aseguró el Gobierno.
El jefe de Estado explicó que “la prioridad ya se ha dado”, y destacó que ya se tienen $9 billones y se necesitan otros $3 billones debido a que el Congreso de la República tumbó las dos leyes de financiamiento, y la Corte Constitucional suspendió transitoriamente la primera emergencia económica decretada en diciembre pasado.
Y concluyó que si se necesita hay que acudir a la figura de vigencias futuras para financiar la modernización del armamento de la fuerza pública. “Y habrá reforma tributaria luego. Si la vuelven a tumbar, y a tumbar, pues ya saben que están es dejando desarmado el país. Entonces ellos verán su propia responsabilidad”, sentenció.
Las voces en desacuerdo
En el mismo consejo de ministros, el comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, FAC, dijo que el avión Hércules siniestrado fue fabricado en 1983 e incorporado a Colombia en 2020, llegando al país con 20.294 horas disponibles de operación estructural, que fue sometido a un mantenimiento mayor tipo PDM (Program Depot Maintenance), el cual tomó más de un año y medio, y que tuvo un costo de 3 millones de dólares.
Precisó que voló 345 horas entre 2021 y 2024, para 2025 acumuló 537 y en lo que va corrido del 2026 sumó 155, y para el próximo mes de abril tenía prevista una nueva inspección: “Un avión de estos –teníamos cuatro, ahora tres– vuela unas 500 horas anuales, entonces podemos dividir las 20.000 horas que le quedan disponibles entre 500 y nos da que el avión puede volar 40 años más”.
Y el ministro de Defensa, general (r) de la FAC, Pedro Sánchez, confirmó en la emisora Caracol Radio que el avión tenía más de 20 mil horas disponibles para volar:
“La aeronave estaba aeronavegable. Hay que esperar lo que nos diga la investigación. En uno de los videos se ve que cuando la aeronave despega alcanza a golpear a un árbol. Por qué llegó a esa altura y qué hizo la tripulación, lo tendrá que determinar la investigación”.
“El avión estaba dentro de los parámetros para poder despegar en esas condiciones”, dijo el funcionario, insistiendo en que el avión despegó con el peso adecuado e hizo un llamado a no especular sobre las causas por respeto a las familias de los fallecidos.
“Donaciones estratégicas”
El catedrático de relaciones internacionales de la Universidad Militar Nueva Granada, César Niño, le dijo a EL HERALDO que el problema tiene que ver con las capacidades estratégicas que Colombia no tiene.
“Es verdad que Colombia no fabrica aviones y eso nos deja en una desventaja estratégica claramente con otros estados, el problema no es que se reciban donaciones por parte de otros estados, de hecho en eso consisten muchas veces las alianzas estratégicas: el inconveniente que yo veo y claramente esto desembocó en la tragedia, es que si no hay mantenimiento, reforzamiento de los dispositivos tecnológicos, mecánicos, para este tipo de aeronaves con vidas útiles probadas y comprobadas, esto llevaría a lo que ocurrió”, indicó.
Añadió el doctor en Derecho Internacional y Seguridad y Defensa que “es importante anotar que las donaciones no tienen que ver con que hayamos recibido basura, como se ha querido construir en la narrativa del Gobierno, sino que lo que hay que decir con toda la transparencia del caso es que en eso consisten de alguna otra forma las alianzas y la cooperación en asuntos militares.
(...) Somos dependientes de las donaciones y de las compras y la cooperación en este tipo de artefactos”.

“Es un regalo que sale caro”
El catedrático de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz de la Universidad Militar Nueva Granada, Néstor Rosanía, advirtió en el EL HERALDO que uno de los problemas que tiene Colombia es que las aeronaves militares son muy caras.
“Colombia no ha tenido los recursos y el presupuesto, primero para construirlos, porque la capacidad aeronáutica del país es limitada. El único en la región que produce aviones logísticos y de combate es Brasil, y Colombia lo que ha hecho es en la medida de lo posible adquirir capacidades con Embraer, entonces los Supertucanos que utiliza la Fuerza Aérea son Embraer y algún tipo de Satena, que es del Estado administrada por Fuerza Aérea”, dijo.
Lo segundo, añadió, es que en cooperación militar Estados Unidos ha regalado aviones, helicópteros, en el marco del Plan Colombia y cooperación americana, “ahora lo importante es que generalmente esos equipos no son nuevos: son equipos de segunda que vienen con horas de vuelo y EE. UU. los regala, pero también vende el mantenimiento de esos equipos, entonces para Colombia es un regalo que muchas veces sale caro”.
Y lo tercero, finalizó, es que el problema principal es que el país no tiene una soberanía de capacidad estratégica, “dependemos de muchas cosas de la cooperación internacional por falta de presupuesto, entonces casi que en términos de seguridad y defensa lo que Colombia maneja es equipos para el conflicto armado interno”.
“Preocupa el mantenimiento”
El representante y senador electo por el Centro Democrático, Juan Espinal, citante del debate de control político en la Cámara en torno a la tragedia, expresó en EL HERALDO: “Lo primero es lamentar la muerte trágica de los 69 héroes de la patria, un abrazo fuerte para los 57 heridos, para todas sus familias, y este debate lo citamos con Carolina Arbeláez y Juana Carolina Londoño, porque son muchos los interrogantes, recordemos que hace dos años el ex ministro de Defensa renunció a $800 mil millones para la fuerza pública, ¿por qué?, ¿por qué no se ha hecho mantenimiento a las aeronaves?”.
Este no es el primer accidente, expuso, precisando que en 2023 en marzo, julioy octubre; en 2024 en febrero, abril y septiembre; y en abril de 2025 “ha habido accidentes en los que han fallecido casi 100 integrantes de nuestra fuerza pública y Petro dice que la culpa es prácticamente del avión, que era una chatarra”.
Por lo que advirtió: “Necesitamos el certificado técnico de si ese avión era chatarra, además en el último año EE. UU. había manifestado sus preocupaciones sobre el mantenimiento, disponibilidad de repuestos para helicópteros Black Hawk y los Hércules C-130, entonces nosotros necesitamos conocer la verdad y saber quién va a responder políticamente”.
“Fortalecer la capacidad”
El senador Antonio Correa, de La U, manifestó en EL HERALDO que “lo del Hércules es una tragedia que nos duele como país. Aquí es importante ser claros: operar aeronaves usadas es una práctica común a nivel mundial, siempre que cumplan con estándares técnicos, mantenimiento y modernización”.
Destacó que el Gobierno ha sido enfático en la necesidad de fortalecer la capacidad operativa de la fuerza pública, “y este tipo de hechos deben llevarnos a revisar y mejorar continuamente los protocolos de mantenimiento y supervisión. Es un momento para actuar con responsabilidad, respaldar a nuestras fuerzas y garantizar que cada decisión técnica priorice la vida de nuestros uniformados”.



















