El neurocientífico colombiano Rodolfo Llinás, reconocido internacionalmente por sus estudios sobre el cerebro, la consciencia y la actividad eléctrica de las neuronas, donó a la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), sede Bogotá, un telescopio reflector newtoniano, que se convirtió en el más grande instalado en el país, para fortalecer la formación y la investigación astronómica en el territorio nacional.
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El instrumento, que lleva el nombre del neurocientífico, fue recibido por el Observatorio Astronómico Nacional (OAN) de Colombia. Tiene un espejo de 1,06 m de diámetro y 0,7 m de distancia focal, tamaño que le permite captar objetos más débiles y lejanos que los que se observan con telescopios pequeños.

La UNAL destacó en un comunicado que este telescopio abre la puerta “a investigaciones como el seguimiento de asteroides y cometas o el estudio de variaciones en el brillo de las estrellas, observaciones que antes eran difíciles de realizar en el país”.
Rodolfo Llinás se mostró emocionado durante la instalación: “No imagino un mejor lugar para tener el telescopio que Colombia ¡Van a ver lo que nunca se ha podido ver!”, expresó.

Por su parte, el rector de la UNAL, José Ismael Peña Reyes, destacó el impacto que el instrumento tendrá en las futuras generaciones de astrónomos y científicos del país.
“Doctor Llinás, hace unos cinco años el profesor Mario Armando Higuera, director del Observatorio, nos manifestó su deseo de aportar parte de su vida a la Universidad Nacional de Colombia. Esto es mucho más que ciencia; es el reflejo del amor que usted siente por su país y por esta Institución”, manifestó Peña.
De Estados Unidos a Colombia
El telescopio se encontraba en la residencia de Rodolfo Llinás en Estados Unidos, donde el científico tiene instalado un observatorio. Desde allá fue enviado el instrumento por barco hasta Colombia.
“El telescopio está especialmente diseñado para hacer observaciones nocturnas. En el Observatorio también hay telescopios para observación solar durante el día, pero son más pequeños y necesitan filtros especiales para que la radiación no los dañe”, explicó el profesor Santiago Vargas, del OAN.
El investigador añadió que “una de las particularidades que hacen especial a este telescopio es el tamaño de su espejo: cuanto más grande sea el espejo de un telescopio más luz podrá recoger, y el que se instala hoy es el más grande del país, con el doble de diámetro del que teníamos antes. Con él podremos observar objetos débiles o poco brillantes como Plutón, así como otros planetas, asteroides, cometas, estrellas, galaxias o nebulosas”.

Destacó que ahora en Colombia se podrán desarrollar proyectos orientados a observar cómo evolucionan las estrellas y cómo varía su brillo, así como a seguir la trayectoria de asteroides cercanos a la Tierra, además de cometas y otros objetos celestes. Para ello se proyecta la adquisición de cámaras que permitan mejorar la captación de la luz en el telescopio.





















