El destino de los hipopótamos colombianos está en el ‘limbo’, pues aunque el Gobierno nacional autorizara, a través del Ministerio de Ambiente, la eutanasia para controlar a esta especie invasora introducida en el país por el narcotraficante Pablo Escobar, en las últimas horas se conoció una nueva posibilidad que salvaría la vida de estos animales de origen africano.
El heredero multimillonario indio Anant Ambani ofreció llevarse los 80 hipopótamos a su propio centro de rescate de fauna en el oeste de la India.
“Estos ochenta hipopótamos no eligieron dónde nacieron, ni crearon las circunstancias a las que ahora se enfrentan. Son seres vivos y sensibles, y si tenemos la posibilidad de salvarlos mediante una solución segura y humana, tenemos la responsabilidad de intentarlo”, declaró el magnate en un comunicado publicado este martes.

“La compasión y la seguridad pública no son fuerzas opuestas. Con ciencia sólida y una planificación cuidadosa, es posible proteger a las comunidades ribereñas, preservar los ecosistemas y salvar la vida animal. Vantara cuenta con la experiencia, la infraestructura y la determinación necesarias para respaldar este esfuerzo, en los términos que Colombia exija”, afirmó.
Le puede interesar: Él es Anant Ambani, el multimillonario indio que quiere trasladar los 80 hipopótamos
Ambani, el hijo menor del hombre más rico de Asia y directivo del imperio empresarial Reliance Industries, propuso que los hipopótamos sean trasladados al centro de conservación Vantara, en el estado de Gujarat, el cual ya alberga a primates, grandes felinos, elefantes y otros animales rescatados.

Sin embargo, no todo es tan sencillo como parece, pues aunque es una de las alternativas para no acabar con la vida de esta población, según el Ministerio de Ambiente el traslado a otro territorio depende de que las naciones acepten formalmente la solicitud y otorguen los permisos correspondientes.
Sobre esto, el Minambiente explicó que realizó una solicitud de traslado a países como Ecuador, Perú, Filipinas, México, República Dominicana, Sudáfrica y hasta India, los cuales respondieron de manera negativa.
En casos puntuales como el de México, el traslado de 10 hipopótamos a un santuario privado no se logró concretar debido a las restricciones legales para la importación de especies.
Asimismo, el zoológico Global Zoo no continuó con el proceso de importación a causa de los altos costos de transporte.
Por su parte, de acuerdo con el Ministerio de Ambiente, se tuvo contacto con el gobierno Indio el pasado 9 de abril y se está a la espera de una respuesta.
Colombia lleva años debatiendo qué hacer con los casi 200 hipopótamos salvajes que habitan las riberas del río Magdalena, en el centro del país, luego de que cuatro ejemplares de esta especie invasora fueran introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar en la década de los ochenta.
Lea también: “La gente nos pidió una fachada que respire juniorismo”: Char sobre la nueva cara del estadio Metropolitano
A mediados de abril, Ministerio de Ambiente colombiano anunció que sacrificaría a 80 de estos animales para frenar una reproducción que, sin medidas de control, podría elevar la población hasta los mil para 2035, según estimaciones de la propia cartera.
La decisión llegó después de que ningún país aceptara recibir a los hipopótamos, según afirmó la ministra de Ambiente, Irene Vélez.
“La compasión y la seguridad pública no son fuerzas opuestas. Con ciencia sólida y una planificación cuidadosa, es posible proteger a las comunidades ribereñas, preservar los ecosistemas y salvar la vida animal. Vantara cuenta con la experiencia, la infraestructura y la determinación necesarias para respaldar este esfuerzo, en los términos que Colombia exija”, afirmó Ambani en un comunicado.
Las autoridades y expertos colombianos advierten que la presencia de hipopótamos pone en riesgo los ecosistemas acuáticos, y en especial a especies nativas como el manatí. Al ser animales territoriales y agresivos, suponen también un riesgo para las comunidades ribereñas, según un informe del Instituto Humboldt de 2022.





















