La alcaldía de Cartagena y el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC) anunciaron a los ganadores del XLII Festival del Frito Cartagenero, destacando el respaldo ciudadano, el talento de las matronas y portadores de tradición y el fortalecimiento de nuestra tradición gastronómica.
En total fueron seis los ganadores en igual número de categorías así: la mejor arepa dulce la preparó María Isabel Elles Alcázar, en la mesa 23; el mejor buñuelo de fríjol lo hizo Harold Urueta Torres, en la mesa 13; la mejor empanada de carne fue la de la mesa 14 a cargo de Bernabela Bru Zambrano; el premio a la arepa innovadora se lo ganó Virginia Chica, que estuvo en la mesa 19; la mejor carimañola fue la que preparó Yuliana Villalobos Padilla en la mesa 47, y la mejor arepa de huevo la hizo Leonor Vargas Hamilton en la mesa 51.

Estos reconocimientos, según el alcalde Dumek Turbay Paz, exaltan el esfuerzo, la dedicación y el legado de quienes mantienen viva la cocina tradicional cartagenera, consolidando al festival como un espacio de encuentro, identidad y orgullo cultural.
A pesar del frente frío que afectó a la ciudad Cartagena durante el pasado fin de semana y que produjo la suspensión del festival, los 68 participantes tuvieron dos días de “desquite” —el martes 3 y miércoles 4 de febrero—, en los que lograron cerrar el festival por todo lo alto, reafirmando la fortaleza de este patrimonio vivo.
La participación ciudadana fue protagonista en esta edición del Festival del Frito Cartagenero gracias a la votación del público a través de la aplicación Catalina. En total, 6.193 personas ejercieron su derecho a elegir, respaldando con su voto el talento, el esfuerzo y la tradición de nuestras matronas y portadores.
Este proceso participativo permitió que la comunidad se conectara directamente con el festival, fortaleciendo el sentido de pertenencia y reafirmando que la gastronomía tradicional cartagenera se construye y se celebra junto a su gente.
El alcalde expresó que “este festival ha demostrado que Cartagena no se rinde ante las dificultades. A pesar del mal clima que tuvimos estos días anteriores, nuestras matronas y portadores de tradición sacaron adelante esta fiesta del sabor. Hoy celebramos su esfuerzo, su talento y el impacto positivo que generan en la economía popular y en nuestra identidad cultural. Cerramos el Festifrito con toda la grandeza y esplendor que representan estas grandes mujeres y hombres que cuidan con sabiduría y fuego en el corazón esta potente herencia culinaria”.





















