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Un grupo de extrabajadores de la desaparecida empresa Aluminio Reynolds mantiene una protesta pacífica desde hace tres días, en la Vía 40 con calle 79 donde antes se ubicaba la empresa, para exigir el pago de sus acreencias laborales, una deuda que, según denuncian, permanece pendiente desde el cierre de la compañía en 2011.

Los manifestantes aseguraron que cerca de 300 trabajadores resultaron afectados tras el cese de operaciones de la empresa, sin recibir el pago de salarios, prestaciones e indemnizaciones. Algunos de ellos dedicaron más de dos décadas de trabajo a la compañía por lo afirmaron que varios de sus compañeros han fallecido esperando una solución.

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Héctor Domínguez, uno de los afectados, señaló que la lucha por el reconocimiento de estos derechos laborales se mantiene desde 2018.

“No estamos pidiendo dinero regalado, estamos reclamando lo que nos corresponde. Muchos compañeros trabajaron toda una vida aquí y salieron sin recibir un peso”, expresó.

Por su parte, Luis Santiago González explicó que la protesta está dirigida contra Leasing Bancolombia, entidad a la que responsabilizan por una serie de operaciones relacionadas con los terrenos donde funcionaba la empresa.

Según los trabajadores, estos activos debieron servir para responder por las obligaciones laborales pendientes.

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Los manifestantes sostienen que existieron irregularidades en las transacciones realizadas sobre los predios y consideran que estos recursos debieron destinarse al pago de las acreencias laborales. Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades locales y nacionales para que intervengan y ayuden a encontrar una solución al conflicto.

Los extrabajadores anunciaron que continuarán con su jornada de protesta pacífica mientras esperan una respuesta de las entidades involucradas y reiteraron que su principal objetivo es obtener el pago de los derechos laborales que, aseguran, les adeudan desde hace más de una década.

JOHNY OLIVARES