Durante la madrugada de este martes 2 de junio, la Junta Directiva Nacional de la Unión Sindical Obrera (USO) hizo público un comunicado oficial en el que declara un cese de actividades laborales por un periodo de 24 horas en la empresa estatal Ecopetrol.
La organización sindical justificó esta drástica determinación ante lo que consideran una profunda falta de voluntad política dentro de la mesa de negociación de la Convención Colectiva de Trabajo, una situación que mantiene estancados los acuerdos destinados a definir el futuro de los operarios de la industria.
El gremio de los trabajadores petroleros enfocó sus reclamos en la gestión de Victoria Irene Sepúlveda Ballesteros, quien se desempeña como Vicepresidenta Corporativa de Talento Organizacional de Ecopetrol y a quien fuentes del sindicato identifican como una funcionaria muy cercana al gerente de la compañía, Ricardo Roa. Desde la perspectiva de la USO, la falta de resultados sustanciales se debe a una “respuesta nula, negligente y dilatoria” por parte de la alta ejecutiva.
En el documento emitido, el sindicato remarcó que sobre la vicepresidenta recae la responsabilidad directa de estructurar el porvenir de las relaciones contractuales en la organización, sentenciando que Sepúlveda “debe asumir públicamente las consecuencias de sus decisiones: o respalda los derechos de los trabajadores o se consolida formalmente en contra de ellos”.
Por tales motivos, la base de trabajadores ha decidido movilizarse activamente para exigir respuestas concretas frente a la postura de la empresa.
La USO busca mejorar los salarios y asegurar una transición energética justa en las regiones del país
Los motivos fundamentales del cese de operaciones se centran en la defensa del pliego de peticiones que los representantes de los operarios han puesto sobre la mesa de concertación.
De acuerdo con la información difundida por el sindicato, el núcleo de sus reclamaciones está orientado a salvaguardar el porvenir de la industria del petróleo, garantizar la soberanía energética de Colombia y propiciar un modelo de “transición energética justa, social y sostenible para las regiones”.
Asimismo, las solicitudes presentadas por la USO buscan un incremento real en las asignaciones salariales y un robustecimiento de las garantías laborales, beneficiando tanto a los empleados vinculados de manera directa con Ecopetrol como a las personas que prestan sus servicios a través de firmas contratistas aliadas.
Los líderes de la movilización defienden que dignificar la labor de los petroleros genera un impacto directo y positivo en la economía de la nación y en el bienestar diario de los núcleos familiares de los trabajadores.
El cese de actividades en Ecopetrol busca proteger la estabilidad económica de ocho departamentos
La magnitud de la protesta responde a una preocupación por la estabilidad laboral de un amplio sector productivo a nivel nacional. La organización detalló que su plan de lucha persigue salvaguardar las plazas de trabajo de más de 60 mil empleados dedicados formalmente a la industria de los hidrocarburos y el gas en el territorio colombiano.
La defensa de estos puestos de trabajo se considera un factor indispensable para sostener el balance socioeconómico en ocho departamentos del país que dependen de forma directa de la actividad de refinación y extracción de crudo.
Según las cifras provistas por el sindicato, la falta de acuerdos en la mesa de negociación amenaza directamente el sustento económico y el futuro de cerca de 3.5 millones de habitantes de estas regiones petroleras. Ante lo que califican como intransigencia por parte de la administración, la USO ha convocado de manera unánime a todos sus afiliados a respaldar las determinaciones del gremio con el fin de defender la estabilidad de Ecopetrol, a la que catalogan como la empresa más importante de todos los colombianos.





















