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Luego de dos intensas jornadas de deliberaciones, las sesiones de la Mesa de Garantías de la Universidad del Atlántico culminaron de manera satisfactoria. Y, como resultado, se logró levantar el paro estudiantil que mantenía la institución.

“Nosotros llegamos con un mandamiento muy claro del Gobierno Nacional para intervenir con un programa de vigilancia especial y tratar de superar la situación que enfrentaba la universidad a nivel institucional, en el campo administrativo financiero y, por ende, académico”, relató el rector temporal de la Universidad del Atlántico, Rafael Castillo Pacheco.

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Detalló que esto fue posible gracias a la mesa de negociación con todas las fuerzas y estamentos que estaban al frente del paro. Lo que los llevó a tener conversaciones con diversas fuerzas, organizaciones y sectores.

“En un ejercicio de doble vía —administración y estudiantes—, hemos cuajado un manual de garantías que reivindica aspectos en en los programas de bienestar, en el ámbito de las garantías académicas, en los procesos de participación política y en los procesos de desarrollo universitario", expresó.

Puso de manifiesto que este ejercicio apunta a converger un proyecto constituyente que debe cambiar el horizonte de la universidad, en el cual se posibilite no solo lo que se quiere como institución, sino en lo que se debe dejar atrás.

Un nuevo calendario académico

Como resultado de este proceso, fue aprobado por consenso el nuevo y definitivo calendario académico para culminar el periodo de clases 2025-2, lo que permitirá la reanudación normal de las actividades académicas y administrativas.

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De acuerdo con lo establecido, el regreso a clases se realizará el próximo 15 de enero, mientras que el cierre del periodo académico está previsto para el 21 de febrero, garantizando el derecho a la educación y una adecuada planeación del desarrollo académico.

Además, en las mesas se firmaron acuerdos para asegurar garantías académicas, disciplinarias y políticas, atendiendo las solicitudes del movimiento estudiantil y los voceros de las facultades y tomistas, así como avanzar en un proceso de constituyente de la Universidad del Atlántico como escenario democrático de construcción colectiva y proyección institucional.