Compartir:

La celebración del Día de las Madres, a pesar del auge comercial de los últimos años, ha sido una tradición llena de mucha historia. Los primeros orígenes se remontan a la antigua Grecia, donde se dice se le rendían honores a Rea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades, y por extensión, a todas las madres.

En la época romana continuó festejándose, pero bajo el nombre de La Hilaria y el 15 de marzo en el templo de Cibeles. El ritual era similar al griego con ofrendas durante tres días seguidos.

Con la irrupción del Cristianismo y al igual que otras celebraciones de tradición romana, el Día de la Madre fue acogido como una fiesta más religiosa. En ella se rendía honores a la madre de Jesús, la Virgen María. Sin embargo, su celebración se trasladó al día 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción.

En la actualidad sólo Panamá mantiene este día como fiesta en honor a todas las mamás.

Mañana, en Colombia, sí se conmemora el Día de las Madres, fecha en la cual muchos hijos se preocupan por darle el mejor regalo a sus mamás, dejando tal vez a un lado el verdadero significado de este día.

En estos momentos difiere mucho de las remotas tradiciones que vinculaban el día a la veneración de un ícono religioso y empezó a tomar un sentido más festivo.

Para la psicóloga Katia Reales no es malo dar un regalo especial a una mamá el segundo domingo del mes de mayo, pero si es preocupante que un hijo solo se acuerde de la mujer que le dio la vida ese día.

“Para todo ser humano es de vital importancia tener una buena relación con sus padres. En el caso de las madres, aunque suene a frase de cajón, solo hay una y es un vínculo afectivo muy difícil de romper o de dejar en el olvido”, añadió Reales.

La psicóloga también apuntó que en estos casos el valor monetario del regalo es lo menos relevante.

“De qué vale obsequiarle unos zapatos de $200.000 si la relación entre madre e hijos es nula. Decir te amo o te quiero es la mejor palabra que una mamá puede escuchar todos los días”, explicó Katia Reales.

Asimismo, existen acciones o detalles más íntimos y sencillos, propicios para celebrar el Día de las Madres, entre ellos prepararle el desayuno, el almuerzo o la cena, teniendo en cuenta la comida que más le gusta a ella.

Otra opción puede ser regalarle sus flores predilectas, organizar una tarde de camping o un día de spa, para consentirlas y decirles: ¡Gracias por ser mi mamá!.

FogStock/Vico Images/Fritz Liedt/Getty Images/FogStock115532729.jpg