Hoy se festeja el Día del Padre en Colombia, fecha en que se conmemora la influencia del hombre sobre sus hijos. Sin embargo, en Barranquilla y el resto del Atlántico podría existir una doble celebración, ya que esta tarde el Junior jugará la final de la Liga Águila ante Medellín y tendrá la oportunidad de ganar la octava estrella.
Por este motivo, EL HERALDO conversó con los padres de ocho jugadores del equipo para rendirles un homenaje en su día y entregarles un mensaje de apoyo a los tiburones.
Estos padres revelaron detalles sobre la relación de ellos con sus hijos, el sacrificio para criarlos y los consejos que les han brindado para que se conviertan en profesionales exitosos y grandes seres humanos.
Se encontró la chispa y el descomplique barranquillero de Luis Narváez Ramírez, padre del volante Luis Narváez Pitalúa; y también la férrea disciplina charrúa del entrenador Mario Viera Gil, progenitor del arquero Sebastián Viera.
De igual manera se halló la relación de grandes ‘llaverías’ entre Neyfor Pérez Pertuz y su hijo, Alexis Pérez; defensor central del equipo. Este es un vínculo muy similar al que maneja Jorge Arias Álvarez con su hijo Jorge Arias, también defensor del Junior.
Leonardo Ovelar, padre de El Búfalo paraguayo Roberto Ovelar; Jarlan Barrera Valderrama, papá del mediocampista samario del mismo nombre; y Fernando Aguirre, progenitor del delantero Jorge Aguirre, también aseguran vivir orgullosos por cada meta que alcanzan sus herederos en este juego de multitudes, y que esta noche está a punto de consagrarlos.
También habló Juan Manuel Correa, papá del defensa Andrés Felipe Correa, quien se encuentra lesionado desde inicios de semestre.
'Soy seguidor incondicional de Alexis': Papa de Alexis Perez
El padre del defensor central barranquillero Alexis Pérez, figura este semestre de Junior, asegura que le ha brindado todo su apoyo en el difícil camino del fútbol.
El año pasado, no obstante a que el equipo Uniautónoma, donde jugaba su hijo, descendió de la categoría A, el tomasino Neyfor Pérez Pertuz, de 53 años, llenó de valor a Alexis para que no claudicara en su deseo de ser futbolista, ni buscara nuevos rumbos.
'Fue el momento más duro de su carrera, ya que también venía de jugar con el Villarreal de España, que igualmente bajó a segunda división. Todo esto lo derrumbó, pero ahí estuve yo para darle una voz de aliento. Soy seguidor incondicional de Alexis, lo acompaño a los entrenamientos, y creo que mi compañía lo fortaleció para ahora estar cerca de salir campeón', manifiesta el tomasino.
Esta estrecha relación de padre e hijo les ha permitido conocerse a fondo, tanto que Neyfor revela que desde bebé supo que su hijo iba a ser futbolista, 'un gran futbolista', enfatiza.
'Le compraba carros de juguetes y observaba que siempre los terminaba pateando. Desde allí supe que la cosa era por el fútbol. Así que todos los diciembre le regalaba un balón y eso lo hacía feliz. Posteriormente, lo metimos a un equipo en el barrio La Victoria, en el que impactó por su técnica'.
A su 'ñiño', como lo llama de cariño, Pérez Pertuz le recomienda 'nunca bajar los brazos, así las dificultadesean gigantes, y a jugar cada partido como si fuera una final'.

'Luchito heredó mi baile'
Tras las agónicas clasificaciones del Junior ante Millonarios y Nacional, se hizo viral en las redes sociales el baile a ritmo de champeta del volante Luis Narváez. Su padre Luis Narváez Ramírez asegura que eso es algo que le corre por las sangre.
Los Narváez son oriundos de uno se los sectores más populares y populosos de la ciudad, como es el barrio El Bosque, donde la salsa, la champeta y la música verbenera suena por todos lados al ritmo de los sonoros picós.
'Yo soy un muy buen bailador. Me gusta mucho la champeta y la música africana. Así que ‘Luchito’ heredó mi baile y lo ha puesto de moda', reconoce orgulloso el ‘viejo’ Narváez.
Ahora recuerda que deseaba que su hijo fuera boxeador, como lo quiso ser él cuando joven, incluso ensayó la práctica de este deporte. 'Anhelaba verlo convertido en boxeador profesional, ya que era muy hábil con los puños, y hasta cogí rabia cuando se quitó los guantes y se inclinó por el fútbol. Pero lo entendí y decidí respaldarlo. Hoy me siento afortunado por todo lo que ha alcanzado y más que nunca lo estoy apoyando para que nos regale la octava estrella'.
Luis Narváez Ramírez asegura que ha sido un consejero permanente de ‘Luchito’, como llama al volante, no solo en lo deportivo sino en lo humano y social. 'Siempre le he dicho que no puede olvidar de dónde viene, de sus raíces. Él es un hombre humilde que ha logrado crecer a través del fútbol. En cuanto a lo deportivo le recalcó que sea disciplinado, en eso está el éxito de cualquier deportista'.

'Inspiré la carrera de mi hijo'
Jorge Arias Álvarez, de 56 años, progenitor del defensor central vallenato Jorge Arias, afirma que gracias a que se recorría todas las canchas de la capital cesarense, junto a su hijo menor, este le agarró un amor inmenso al fútbol.
'Yo fui delantero de muchos goles, brillé en las selecciones juveniles del Cesar, y pisé segunda división. Lástima que una lesión –desgaste en el fémur– acabó con mi sueño, y por ello motivé a Jorgito a que jugara. Afortunadamente hoy puedo ver mis ideales cristalizados a través de él. Lo único diferente es que no salió delantero como yo, sino defensor, al igual que mi otro hijo, Jorge Andrés, que jugó con el Bucaramanga', manifiesta el orgulloso padre.
En este momento, afirma, toda la familia está unida haciendo fuerzas para que ‘Jorgito‘, pueda alcanzar su primer título en el fútbol colombiano.
'No pudo lograrlo cuando jugaba con el Medellín, que enfrentó a Millonarios y Santa Fe. Pero la tercera es la vencida. Además, Junior es el equipo de mis amores, y sería lindo que él pudiera gritar por primera vez como campeón con mi Junior'
En cuanto a los consejos al 'pelao', asegura que simplemente se limitan al plano deportivo; es decir, actúa como un 'padre-director técnico', ya que conoce mucho de fútbol.
'Lo llamo antes de los partidos y le digo cuáles son los delanteros a marcar, y la manera como puede lograrlo, que es haciendo uso de su velocidad'.

'Junior es una mejor versión mía'
El crecimiento futbolístico de Jarlan Junior Barrera Escalona ha sorprendido a su padre Jarlan Barrera Valderrama, de 43 años, quien está agradecido con Dios por las oportunidades que le brinda a su hijo.
Este samario, primo del ídolo Carlos ‘el Pibe’ Valderrama, afirma que el fútbol le fluye por la sangre a su vástago Jarlan Jr. 'Mi hijo es una versión mejorada de lo que yo fui en el fútbol. De mí sacó la pegada fuerte y colocada, que son mis principales virtudes', dijo el experimentado atacante que aún exhibe su talento en las canchas abiertas de la capital del Magdalena.
Barrera Valderrama jugó en la Primera C del Unión Magdalena, pero no siguió en carrera con el equipo de Santa Marta que en ese entonces estaba en la categoría A, adiestrado por el profesor Jorge Luis Pinto.
'Me aburrí de esperar subir a primera, y no continué en los entrenamientos, a pesar de que mucha gente me decía que siguiera porquetenía muchas condiciones para llegar lejos. Hoy le doy gracias a Dios porque lo que yo no pude hacer lo está consiguiendo mi hijo, que a sus 20 años ya ha integrado Selección Colombia Sub-20, 23, mayores y titular del Junior', expresó.
El consejo que más le ratifica a su pupilo es mantener la humildad y el amor por lo que se hace.
'A pesar de que todo ha ido muy rápido, estoy atento a él, siempre le digo que sea sencillo, que no pierda el horizonte y no se canse de demostrar sus condiciones con disciplina y responsabilidad', sostuvo.

'Grito sus goles desde Paraguay'
Cada vez que el ‘Búfalo’ Ovelar embiste las redes colombianas, desde Alto Paraná (Paraguay), se escucha un grito de celebración, es el de Leonardo Ovelar, de 63 años, padre del artillero guaraní, que pese a la distancia se mantiene al tanto de lo que hace su hijo en el Junior.
'Desde niño quiso jugar fútbol y no le cortamos esa oportunidad, no solo a él, sino a mis otros hijos, de hecho su hermano mayor, Armando ‘Tanque’ Ovelar, también juega como centro delantero. Los acompañábamos a las canchas y ambos me prometieron que los íbamos a ver triunfar en otros países y así ha sucedido'.
Leonardo Ovelar asegura tener una relación afectiva con su hijo, a tal punto que cuando los visita a Paraguay, El Búfalo no quiere salir de su ‘manada’. 'Quiero verlo hoy salir campeón, se lo merece porque es un gran hombre, Roberto es de esos hijos que toda persona desea tener. Es servicial, disciplinado y con don de gente'.
El ‘viejo’ Ovelar es amante de la pesca y de los buenos asados, y reconoce que le ha inculcado buenos valores al cuarto de sus hijos. 'Como persona siempre le he dicho que debe ser muy educado y servicial, eso es fundamental para ser aceptado por los demás. Y como deportista le aconsejo que sea paciente, porque un buen delantero debe ser como el buen pescador para obtener siempre el mejor resultado'.

'Sebas es mi fiel reflejo'
Otro de los que grita a los cuatro vientos, y desde muy lejos, lo orgulloso que se siente de tener a un hijo triunfando en el fútbol, es Mario Roberto Viera Gil, de 56 años, padre del cancerbero uruguayo Sebastián Viera, quien también fue arquero y llegó a hacer parte de la selección uruguaya juvenil.
Actualmente es entrenador en Perú del Cienciano FC, y como conocedor del fútbol, y en especial de la posición que juega Sebastián Viera, no se cansa de entregarles consejos a su hijo, sobre todo en juegos decisivos.
'Viajamos para acompañarlo en esta gran final y en su boda que será el lunes. Vine acompañado del resto de la familia y amigos para que sienta nuestro calor. Lo primero que le pido es que sea profesional y se dedique a custodiar el arco como si fuera un cofre lleno de oro, al que nadie puede acceder. Además, que sea autocrítico'.
El charrúa indicó que el estar separado del ‘Ángel del arco Tiburón’, es algo a lo que se debieron acostumbrar desde que Sebas, como lo llama, era niño. 'A los 12 años se tuvo que ir de Montevideo para alcanzar sus sueños, separándose de nosotros, algo que fue difícil, pero que hoy tenemos la dicha de contarlo como anécdota. Por eso destaco mucho su fortaleza'.
Como persona, Mario Viera le aconseja al referente tiburón ser leal, sincero y fiel. 'Sebas es una gran persona, me siento feliz porque pude criar a un ser humano lleno de bondades, con un corazón de ángel y que pese a su fama y trayectoria sigue siendo el mismo hombre querido por todos', concluye otro padre juniorista.

'Él siempre iba a verme cuando niño'
Juan Manuel Correa, de 54 años, asegura que con su hijo Andrés Felipe Correa, defensa del Junior, tiene una linda amistad de padre e hijo. Afirma que siempre ha sido muy respetuoso con sus padres y sus hermanos.
El papá de ‘Pecoso’ cuenta que cuando estaba joven le gustaba jugar los campeonatos de los barrios y que siempre se llevaba a su hijo cuando estaba pequeño para que lo viera jugar. 'Desde los cinco años se le vio que le iba a gustar mucho. Iba a la cancha con el abuelo y los tíos a verme jugar. Cuando fue creciendo, nos íbamos a la cancha a jugar juntos. Como veía que a mí me gustaba, empezó a practicar mucho. No podía haber un balón por ahí, porque también estaba él', relata.
Juan Manuel señala que a medida que ‘Pecoso’ crecía, le enseñó mucho sobre el respeto a las personas y a mantener en todas las situaciones la educación y el buen vocabulario. 'Ahí está saliendo adelante. No ha cambiado absolutamente en nada', cuenta.
Correa asegura que cuando su hijo estuvo en el Itagüí y en las Águilas Doradas siempre iba a los entrenos y a los partidos a acompañarlo. Pero que ahora que vive en Barranquilla han sido pocas veces que lo acompaña. 'Él ha mandado por mí cinco veces.
Disfruto mucho estar cerca y darle ánimos. Cuando se presenta la oportunidad siempre estoy a su lado', cuenta.

'El gusto por el fútbol es heredado de su familia'
Fernando Aguirre, de 56 años, es el progenitor del delantero Jorge Aguirre, con quien manifiesta tener una relación 'muy armoniosa'. Fernando, oriundo de Pacorá, Caldas, cuenta que su hijo desde los tres años le gustó el fútbol.
'Jorge marcaba la diferencia con los demás niños. Lo veía mucha gente cuando jugaba y todos decían que era muy bueno. Además, me daba tranquilidad saber que estaba haciendo deporte y no por ahí en malos pasos', relata.
Fernando afirma que cuando su hijo jugó en el torneo de Pony Fútbol, vio la probabilidad de que tomara este deporte como una carrera profesional.
'A partir de allí fue progresando. Luego jugó aficionado con la selección Antioquia. De ahí en Envigado, en las Águilas, Rionegro y finalmente llegó al Junior', cuenta.
El padre del delantero afirma que el gusto por el fútbol fue heredado de la familia. Fernando jugó aficionado en Antioquia. 'Fútbol de calidad', afirma.
'La mamá y yo siempre le hemos dado apoyo incondicional. Su familia siempre ha estado con él. La mamá, los hermanos y yo como papá siempre lo apoyamos en los partidos', asegura Fernando.
Aguirre revela que a pesar de que nunca estuvo en contra de que su hijo fuera futbolista, le tenía una segunda opción por si no le iba bien. 'Por si algún motivo a él no le funcionaba el fútbol, yo le tenía otro oficio en mi negocio de litografía. Pero siempre supimos que eso se le iba a dar y ahora sé que hoy vamos a ser campeones, si Dios quiere', concluye.





















