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El mundo vallenato también se ha estremecido con la muerte de Totó La Momposina, pues claramente ella también es una clara influencia para todos los que han acompañado su voz del acordeón.

Los artistas Poncho Zuleta, Iván Villazón y Jorge Celedón, lamentaron a través de sus redes sociales, la muerte de la cantante Totó La Momposina, una gloria del canto colombiano.

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Poncho Zuleta recordó con profunda nostalgia el histórico viaje a Estocolmo en 1982, donde junto a su hermano Emiliano y la Negra Grande de Colombia, acompañaron a Gabriel García Márquez a recibir el Premio Nobel de Literatura:

“Hoy se nos fue una mujer inmensa para el folclor colombiano. Una artista que dedicó su vida a mantener vivas nuestras raíces. Su legado será eterno porque artistas como ella no solo cantaban... defendían la identidad de un país entero con su arte. Paz en su tumba y gracias por tanto, Totó”.

Por su parte, Iván Villazón la calificó como una custodia de la tradición musical: “Hoy Colombia despide a una leyenda. Totó La Momposina deja un legado inmenso en la historia de nuestra música caribe. Fue la guardiana de las raíces, la mujer que llevó los tambores, la cumbia y los sonidos del Caribe colombiano a escenarios del mundo entero”.

Finalmente, Jorge Celedón reflejó el profundo impacto emocional que embarga al gremio artístico con un mensaje lleno de sentimiento:

“Me embarga una tristeza que me arruga el corazón. Una de las cantadoras más grandes de Colombia se nos fue. Vuela alto, Totó La Momposina. Mis condolencias para toda su familia, mucha fortaleza”.

La partida de la maestra deja un vacío irreparable, pero su voz seguirá resonando eternamente en los tambores y en la memoria cultural de la nación.

La candela de Jorgito y Totó

El cantante Jorge Celedón y la cantadora ‘Totó, la Momposina’, grabaron en Bogotá, año 2013, ‘La candela viva’, guardando la autenticidad folclórica para continuar siendo ícono de la música colombiana. Ella, la había grabado hacía algunos años.

Heriberto Pretel Medina dejó su impronta a través de sus sencillas canciones que hoy tienen el más grande reconocimiento. Además, en sus últimos días se la pasaba sentado en una mecedora dialogando con el silencio y evocando aquellas épocas donde fue testigo del incendio más grande sucedido en Chimichagua.

De igual manera, escuchaba el eco cuando El Ballet de Colombia de Sonia Osorio, interpretó y bailó ‘La candela viva’ en Moscú, capital de Rusia, aproximadamente a 10.545 kilómetros de Chimichagua, donde se inspiró Heriberto Pretel, para que ese acontecimiento sucediera tan lejos. Era la maravilla de la música auténtica nacida en el corazón del folclor.

Por estos días se evoca el talento fértil de ‘Toto, La Momposina’ donde las raíces culturales africanas, indígenas y españolas se mezclaron para crear una tradición musical única. Lo que no se pudo evitar fue el recorrido lleno de nostalgias y de esa canción que hace regresar al lugar bendito donde una tambora rompió el silencio, y se pudo gritar que el fuego estaba cerca.

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Definitivamente, hasta las lágrimas se sumergieron en la complejidad de las emociones humanas, pero nunca se permitió que ‘La candela viva’ se redujera simplemente a cenizas. Adiós a la insigne cantadora cuya voz maravillosa alegró los oídos del mundo folclórico.