Sin embargo, a esto le asume que la sensibilidad por lo sutil y armonioso permaneció, pues con el paso del tiempo las composiciones de la vida se alinearon para llevarla justamente al lugar en el que merecía estar. Completamente sensible 'La experiencia de mi vida siempre ha sido muy variada, en ese momento todo andaba bien, me sentía cómoda con mis clases, pero de repente todo se haría diferente para mí'. Para la época el arte llegaría a Elsa de manera muy especial, y es que por medio del amor de un acuarelista, Roberto Angulo, todo cambiaría para ella. En medio de conversaciones y visitas de personas que buscaban marcos para sus obras, de manera libre comenzó a intercambiar y vender algunas piezas propias y otras que llevaban conocidos. 'Roberto siempre ha estado conmigo en todo este proceso, y creo que ese tema de las vitrinas que hacíamos a mano fue el inicio del concepto de la galería como un espacio para honrar el arte en la ciudad'. Su propio arte 'El proceso con la galería ha sido muy especial, ya son más de 15 años en esto y cada día se aprenden cosas nuevas, una más sencillas que otras; sin embargo, todas igual de gratificantes porque en ellas se construye'. En el tiempo uno de los diferenciales del trabajo de esta galerista barranquillera ha sido la integración de su familia en el proceso, pues todos han estado involucrados en promover el arte como manifestación cultural en Barranquilla. Ya hacia el final de la entrevista las reflexiones sobre el camino que Elsa ha recorrido se hacen más profundas, y es enfática en distinguir que su mayor recompensa es ver cómo el arte prospera. 'En este camino siempre surgen muchas cosas y se aprende sobre la marcha, pero sin duda mi triunfo diario es ver cómo los jóvenes se superan'. Construyendo una comunidad artística Más allá de exhibir nuevos talentos en su espacio de galería, Elsa se ha destacado por tener lugar para pintores y escultores consagrados igualmente. Sin embargo, entre ambos sistemas de cosas su casa también se ha convertido en parte en la de todos. De hecho, una de las confesiones que hizo para cerrar la entrevista estuvo relacionado con que su gran sueño es que ‘Elsa Píñeres Galería’ sea un espacio también de aprendizaje, en el que personas de todas la edades, porque considera que para el arte no deben existir los límites, puedan aprender de manera libre y según sus gustos particulares a construir universos por medio de la pintura, la escultura, los montajes o cualquier expresión cultural relacionada con el arte.