Vicente, el robot con inteligencia artificial que ya patrulla centros comerciales en Bogotá como guardia de seguridad
Empresas de vigilancia privada en la capital ya han desplegado robots humanoides equipados con cámaras y algoritmos de IA para complementar la labor de los guardas humanos.
Parece sacado de una película de ciencia ficción, pero está pasando en Bogotá. Un robot humanoide que camina, habla e interactúa con las personas ya recorre los pasillos de centros comerciales y las zonas comunes de conjuntos residenciales de la capital, vestido con uniforme de guardia y equipado con inteligencia artificial.
El futuro, al parecer, ya llegó a la capital del país. Y lo hizo saludando a los niños que se le acercan con asombro, explicándole a las familias cómo funciona y dejando boquiabiertos a más de un bogotano que no esperaba cruzarse con un robot en el pasillo de su centro comercial.
Los dispositivos fueron desarrollados en China por una empresa especializada en robótica y ensamblados en Bogotá. Su despliegue forma parte de una estrategia de empresas de vigilancia privada que busca llevar la prevención del delito a otro nivel con herramientas que, hasta hace poco, solo se veían en las pantallas de cine.
Con el fin de reforzar la seguridad en los centros comerciales y edificios grandes en Bogotá, llegó un robot humanoide con inteligencia artificial que estará recorriendo por todos los pasillos. Aunque no se reemplazará a los guardias de seguridad, servirá de gran afecto. pic.twitter.com/1rX7UlQwTb
Qué puede hacer Vicente, el robot guardia con inteligencia artificial que ya vigila espacios en Bogotá
Vicente no es un juguete. Detrás de su apariencia amigable hay un sistema de vigilancia con algoritmos de inteligencia artificial capaces de identificar patrones de comportamiento sospechoso, emitir alertas tempranas y comunicarse en tiempo real con centros de control.
Miguel Ángel Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad (Andiseg), explicó que la función de estos robots es netamente preventiva: “Los robots podrán detectar comportamientos inseguros y activar protocolos con la Policía y otros entes de control para reaccionar frente a posibles delitos”.
Sus ojos son cámaras de alta definición que transmiten video en vivo las 24 horas, los siete días de la semana. Según Camilo Castiblanco, director general del proyecto, un robot como Vicente “solo requiere cambio de batería para seguir cumpliendo sus recorridos sin interrupciones”.
“La seguridad está evolucionando. Hoy la tecnología no reemplaza la seguridad, la hace más precisa, eficiente e inteligente”, dice el propio Vicente durante sus rondas, como si supiera que tiene que venderse bien ante los escépticos.
¿Los robots vigilantes van a quitarle el puesto a los guardas de seguridad?
Antes de que cunda el pánico entre los más de 180.000 vigilantes que trabajan solo en Bogotá, desde el sector aclaran que Vicente no viene a reemplazar a nadie.
“Es un complemento a la seguridad humana. Tienen ventajas claras: no se cansan, no se duermen y pueden trabajar de manera continua, transmitiendo todo en tiempo real”, señaló Díaz.
Eso sí, la llegada de estos robots no es casualidad. El costo de un puesto de vigilancia armada de 24 horas podría superar los $19,6 millones mensuales a finales de 2026, impulsado por el aumento del salario mínimo y los nuevos recargos laborales, según proyecciones de TECNOSeguro. Con esas cifras, un robot que no cobra horas extras empieza a sonar menos como ciencia ficción y más como una solución financiera.
Además de vigilar, el robot puede orientar a las personas, responder saludos y servir de guía para visitantes. Está programado para interactuar de manera amigable, lo que facilita que la gente se acerque en vez de salir corriendo.
Empresas de vigilancia piden a la Alcaldía de Bogotá incluir robots con IA en la estrategia de seguridad pública
Por ahora el despliegue es limitado, pero el sector ya piensa en grande. Se proyecta ampliar la presencia de estos robots a instituciones educativas, centros de salud, empresas y entidades financieras en los próximos meses.
Las empresas de vigilancia privada ya le hicieron un llamado a la Alcaldía de Bogotá para que considere integrar esta tecnología en la estrategia de seguridad pública de la ciudad. Si la propuesta avanza, Vicente podría dejar de ser la novedad del centro comercial y convertirse en parte del paisaje cotidiano de la capital.
Mientras tanto, el robot sigue haciendo sus rondas, saludando a quien se le cruce y demostrando que, al menos en Bogotá, el futuro ya no es cosa de películas.