
'Si esta semana no llueve, tendremos que irnos para Ovejas' dijo Helena Ramírez, mientras buscaba afanosamente un lugar donde encontrar agua. Con ella, cientos de mujeres, hombres y niños deambulan de un lado a otro en busca del líquido para calmar la sed.
Los cuatro carros tanques de carácter privado que traen el agua de Ovejas, distante 25 kilómetros, no alcanzan a cubrir la demanda de al menos 60 mil habitantes que la buscan afanosamente. El verano sigue arreciando. Esa situación los llevó a protestar la noche del miércoles con un bloqueo a la carretera Troncal de Occidente que terminó a la media noche con enfrentamientos entre los manifestantes y la fuerza pública, daños en algunos puestos comerciales y saqueo a una tractomula. Ayer, la situación era de desespero. Una pimpina de agua traída de Ovejas cuesta mil pesos y si es de las represas su precio es de 300 pesos. El alcalde Francisco Vega anunció que ordenará el cierre de 17 colegios y 10 mil estudiantes entrarían en vacaciones indefinidas.
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