Tras una muy disputada primera vuelta presidencial, el presidente Gustavo Petro insiste en participar en política pese a las prohibiciones de ley. Esta vez invitó masivamente a votar por el candidato del Pacto Histórico para derrotar lo que él considera es “fascismo” encarnado en Abelardo De la Espriella.
“Ahora hablan de venganza cuando creen que pueden volver al poder. Destripar al progresismo y encarcelar, que en realidad significa asesinar a su dirigente”, ha dicho el mandatario a través de un extenso mensaje en su cuenta de X.
Denunció, además, una supuesta compra de votos “a manos llenas”, que se cotizaban a 150.000 y 200.000 pesos. “Sé que buscan la desbandada y alistan los cuchillos y los colmillos. Sé de las debilidades de la campaña progresista”.
Renglón seguido, lanzó duros dardos contra el candidato del movimiento Firmes por la Patria que se echó al hombro más de 10 millones de votos en la primera vuelta superando todas las expectativas de analistas y sondeos. “Es de familia terrateniente y defensor del paramilitarismo”, aseguró sobre De la Espriella.
“Miren el resultado electoral: fue derrotado estruendosamente en el pueblo donde nació: Sahagún. Y fue derrotado estruendosamente en toda Córdoba, su departamento: 360.000 votos contra 260.000 que él obtuvo. Fue derrotado en todo el Caribe colombiano. ¿Por qué? Porque en su pueblo lo conocen y saben lo que pasaría si un fascista defensor del paramilitarismo llega al poder”, advirtió.
Ante los tres millones de votos que calculó se necesitan para que su proyecto político continúe, invitó principalmente a la juventud a que vote: “Por eso a la juventud toda le digo, es la hora de salir a votar en masa como nunca antes. A defender la vida propia. Ahora el voto es para defender la vida propia y de los hijos e hijas. Yo tomaré mis propias decisiones”.
Añadió que es él quien tiene “la obligación moral con la humanidad y con la historia y la vida de Colombia de derrotar al fascismo mafioso” que encarna la derecha, más específicamente Abelardo De la Espriella, según dijo, sin hacer mención directa.
“Si los tigres vinieran realmente a Colombia matarían las especies vivas que hay y a los seres humanos. No seamos tontos, no necesitamos extranjeros que no viven en el país sino en Miami e Italia y no piensan sino en venganza como los “squifos” italianos y en la codicia para sí mismos (…) Aquí no se rinde nadie, aquí vamos a ganar y yo mismo me pondré al frente”, cerró.




















