La unción como candidato o candidata presidencial por determinados partidos y coaliciones políticas tiene abiertos varios frentes de batalla, a saber, hasta ahora, entre los uribistas, los conservadores, los regionales, los petristas y La U.
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Por un lado, aunque el expresidente Álvaro Uribe, con sus incansables reuniones cada semana desde hace un par de meses con precandidatos y sectores de todo el espectro político de la derecha y la centroderecha, desde políticos tradicionales como el expresidente César Gaviria, director del Partido Liberal, hasta el ‘outsider’ Abelardo de la Espriella, persiguen la unión en torno a la oposición al gobierno del presidente Gustavo Petro, los planes del líder natural del Centro Democrático de poner presidente en 2026 no van por buen camino, al menos por ahora, y todo por cuenta de las rencillas al interior del partido, que no termina de conciliar varios puntos para escoger su candidato único que, primero, se enfrentará en una encuesta en noviembre, luego en una consulta interpartidista de la centro-derecha en marzo y luego en la primera vuelta en mayo.
Y es que todo gira en torno a la escogencia de ese candidato entre los cinco precandidatos que hay en la colectividad opositora. Por consenso se decidió que era mediante una firma encuestadora que se escogería al representante del Centro Democrático para los comicios del próximo año.
Al principio todo parecía indicar que la empresa brasilera Atlas Intel sería la encargada de llevar a cabo dicho método para depurar la lista de los cinco precandidatos. Sin embargo, las recientes dudas de Miguel Uribe Londoño cambiaron el ajedrez al interior del partido del expresidente Uribe.
La molestia de Uribe Londoño era porque la encuestadora elegida tendría algún favoritismo por la senadora María Fernanda Cabal, otra de las precandidatas, y así se lo dijo en una carta a Gabriel Vallejo, director del Centro Democrático, y que luego se filtró trayendo consigo una disputa interna. Y es que afirmó que la empresa encuestadora no cumplía “con los valores de transparencia, auditabilidad ni representatividad”.
Luego de la filtración, el precandidato –que llegó a la carrera electoral en reemplazo de su asesinado hijo, el senador y precandidato Miguel Uribe Turbay- manifestó a través de un video, lanzando indirectas sobre sus opositores: “El debate debe ser con seriedad y no con politiquería”.
Eso sí, negó sus críticas a Atlas Intel y dijo que está dispuesto a aceptar “cualquier encuestadora que decida el partido, pues no llegó a competir “para defender a ninguna empresa encuestadora en particular. Estoy aquí para defender los valores y principios por los que luchaba Miguel, mi hijo, y que yo mismo le inculqué”.
Las críticas llegaron a oídos de Atlas Intel que sin pensarlo dos veces decidió echar marcha atrás sus planes de llevar a cabo la encuesta argumentando que su reputación puede verse afectada en caso de que sean ellos quienes adelanten el estudio.
“Tras una solicitud de información por parte de uno de nuestros principales socios mediáticos en América Latina, se nos ha hecho saber que realizar una encuesta para el Centro Democrático podría generar un riesgo reputacional en relación con nuestra imparcialidad, en particular en lo que respecta a las encuestas públicas que Atlas Intel publique en la próxima contienda presidencial”, precisaron en una carta.
La senadora Cabal no se quedó callada frente a las acusaciones de Uribe Londoño que la involucran directamente a ella e indicó que lo que hace su compañero resta electores de cara a las próximas elecciones legislativas y presidenciales.
“Hay ánimo de generar confusión en la prensa y en el público. Eso lo único que trae es una erosión de la credibilidad del elector en el partido Centro Democrático”, dijo en los micrófonos de W Radio el pasado lunes.
Fue clara en decir que la prioridad en estos momentos de tensión en el partido es “mirar quién saca provecho de un ánimo de implosión del partido y de destrucción del método”.
Sobre la supuesta ventaja que podría haber sacado con Atlas Intel contestó que no tiene ningún tipo de relación con esa empresa de origen brasileño: “Yo no tengo ni relación ni conozco a los señores de Atlas Intel; lo único que tengo es una referencia (…). Atlas fue la única que dio ganador a Donald Trump, la única que le dio 11 puntos a Javier Milei y fue la única que vio al gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, como ganador”.
Mientras otros candidatos agarran ventaja, los del Centro Democrático aún no se deciden sobre su candidato a menos de un mes que cierre el plazo para presentarle a la Registraduría Nacional la inscripción para el primer enfrentamiento electoral: las consultas interpartidistas de las cuales se decantan los candidatos que irán a primera vuelta presidencial.
Por ahora, está previsto que el 28 de noviembre, por encuesta, se escoja al candidato del CD, y luego el expresidente Uribe y Vallejo podrían escoger otro candidato de la colectividad. Pero con todo este revuelo, se está analizando cómo sería el procedimiento idóneo para la elección del nombre o los nombres que llevarán la bandera del uribismo en la consulta de marzo. El incluso se ha pensado en posponer la encuesta.
De otro lado, ante la crisis que se desató dentro del Partido Conservador por la escogencia de su candidato presidencial –pues miembros de la Dirección Nacional anunciaron su respaldo a Carlos Felipe Córdoba, quien actualmente se encuentra recogiendo firmas pero podría llegar a enlistarse entre los godos–, la colectividad informó a sus militantes que otorgará plenas garantías a todos los aspirantes que se inscriban como precandidatos a la Presidencia de la República.
A través de un comunicado, el partido político afirmó que se respetarán “los argumentos, propuestas y estrategias que cada aspirante despliegue en su legítima búsqueda de visibilidad mediática, sin pronunciarnos sobre ellos”.
“Invitamos amablemente a los precandidatos a conducir sus estrategias con la debida prudencia para cuidar juntos la reputación histórica del Partido, que trasciende cualquier aspiración individual y representa el valioso legado colectivo de todos nuestros militantes.”, agrega la colectividad.
Asimismo, el partido explicó que cualquier decisión sobre ampliar el plazo para facilitar inscripciones adicionales corresponde exclusivamente al Directorio Nacional Conservador, como órgano colegiado y autónomo.
“El Partido Conservador seguirá posicionando con vigor la vigencia de sus valores fundamentales y defendiendo con la firmeza como lo hemos hecho hasta hoy las instituciones y la democracia”, puntualiza el comunicado.
Y es que el respaldo de un sector del Directorio Nacional del Partido Conservador a la candidatura presidencial de Córdoba genera nuevas divisiones en la colectividad.
Así lo dejó ver una carta del precandidato presidencial Efraín Cepeda dirigida a la presidenta de la colectividad, Nadia Blel Scaff, y a los miembros del Directorio, en la que expresa inquietud por la “coyuntura preocupante” que atraviesa el partido.
“El Partido Conservador atraviesa una coyuntura preocupante. Se encuentra asediado por fuerzas petristas y por presiones impresentables que, en una estrategia conjunta, buscan mantenerlo paralizado, dividido o fracturado. Pretenden interferir en sus decisiones, condicionar sus posiciones y someter su voluntad a intereses ajenos a su historia y a su identidad”, expresó Cepeda en la misiva.
Agregó que esas fuerzas, “inspiradas en una mezcla peligrosa entre el proyecto político del petrismo y las ambiciones oportunistas, buscan un conservatismo dócil, funcional a su causa, despojado de carácter y sometido a las conveniencias del poder”.
Cepeda Sarabia insistió en que generan suspicacias las más recientes decisiones del Directorio Nacional, específicamente la del 4 de noviembre, cuando se votó por unanimidad unas fechas para la apertura y cierre de inscripciones.
Sin embargo, “de manera intempestiva y sin que nadie lo hubiera solicitado”, esa misma unanimidad se deshizo en cuestión de horas, algo que calificó como “inédito y difícil de explicar”.
“¿Qué ocurrió en ese breve lapso? ¿Qué presiones alteraron su voluntad? ¿Qué intereses mueven un cambio tan abrupto? Son preguntas legítimas que todo conservador tiene derecho a hacerse", sostuvo.
Cepeda señaló que no quiere ver un partido “arrodillado a las presiones por encima de su dignidad” y anunció que seguirá adelante con su aspiración presidencial.
“No voy a dejar inerme al Partido Conservador cuando más nos necesita ante la evidente embestida del petrismo. Seguiré dando la batalla (...). No permitiremos que nos dividan, que debiliten nuestras posibilidades de triunfo en las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales o que utilicen nombres ajenos a nuestra colectividad como instrumentos de dispersión, respaldados por esas mismas fuerzas petristas que buscan cooptar al conservatismo desde afuera”, agregó.
Así mismo, el ex presidente del Congreso en dos ocasiones desmintió los rumores que lo señalan de estar buscando la Gobernación del Atlántico o volver al Congreso. Aclaró en este sentido que su lucha es por la Presidencia de la República.
Cepeda, quien busca el aval de la colectividad azul, reclamó luego de que 12 integrantes del Directorio Conservador presentara una solicitud para ampliar el plazo para escoger su candidato hasta el primero de diciembre, con lo que podría entrar a competir por el aval el excontralor Córdoba.
Mientras tanto y a poco tiempo para que venza el periodo de inscripción de candidatos de cara a las elecciones presidenciales de 2026, la Fuerza de las Regiones –el grupo de líderes políticos regionales que decidió irse al ruedo electoral- parece flaquear en su método para escoger su único candidato o al menos eso es lo que deja ver sus integrantes.
A través de unas cartas dirigidas al resto de sus compañeros, Héctor Olimpo Espinosa y Juan Guillermo Zuluaga se sinceraron y manifestaron su descontento debido al poco impacto que ha tenido su iniciativa y por el riesgo de cumplir con los acuerdos pactados.
El ex gobernador del Meta no está de acuerdo con que se sustituya la encuesta para escoger a su candidato por el promedio de encuestas públicas como lo han insinuado “algunas voces”, pues para él esto “pone en riesgo la credibilidad” del proceso.
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“Las encuestas externas, podrían estar influenciadas por intereses ajenos a nuestro movimiento y su uso podría prestarse a interpretaciones o cuestionamientos que afectarían la legitimidad de la decisión. Es necesario una encuesta exclusiva para tomar la decisión de quién es el candidato oficial de La Fuerza de las Regiones”, reiteró el precandidato.
Al tiempo, llamó a Aníbal Gaviria, Héctor Olimpo Espinosa y Juan Cárdenas –los otros que componen la coalición- a que cumplan lo acordado “como pactamos”. Incluso llegó a decir que puede gestionar la financiación de la encuesta si el resto de sus compañeros no desea asumir el costo compartido.
“Yo soy un hombre que cree en la palabra y en el honor, porque sin ellos no hay confianza ni liderazgo posible. Cumplir los acuerdos no es una formalidad: es la base sobre la que se construyen las causas colectivas. Si no aceptamos lo pactado, será porque sencillamente no hay voluntad de cumplir los acuerdos”, planteó.
A su turno, Espinosa le respondió también con una carta, y en ella propuso que los plazos acordados debían posponerse debido a “no hemos hecho lo suficiente”.
“No hemos alcanzado los niveles de reconocimiento y movilización que proyectamos. No hemos desarrollado los eventos regionales colectivos que acordamos. Y aún no hemos logrado definir plenamente la metodología, la supervisión y las firmas encuestadoras del proceso de selección interna”, se lee en la misiva.
A una semana (16 de noviembre) de que empiecen las encuestas internas para la escogencia del candidato de la Fuerza de las Regiones, a juicio del ex gobernador de Sucre, el panorama sigue sin claridad técnica en la encuesta, sin despliegue territorial colectivo, y sin definición sobre la consulta interpartidista a la que concurrirán.
“La intención de la Fuerza de las Regiones no es legalizar un candidato para que actúe por cuenta propia, sino posicionar una causa y actuar como fuerza colectiva de la que esperamos surja el próximo presidente de la República. (…) Propongo que aplacemos la fecha de la encuesta interna para el 30 de enero, una semana antes del cierre de inscripción para consultas (6 de febrero)”, fue la petición del también precandidato.
Y por los lados de la izquierda, aunque ya el senador Iván Cepeda ganó la consulta interna y representará al petrismo en la consulta del frente amplio de la centro-izquierda en marzo, hay otra pelea entre las senadoras Isabel Cristina Zuleta y Gloria Flórez, presidenta de la Colombia Humana, el partido del presidente Gustavo Petro. Todo porque Zuleta cuestionó en los últimos días a Flórez por al parecer no verificar correctamente la votación de la consulta del pasado 26 de octubre.
“Es la responsable de la interlocución del partido con la Registraduría y no defendió los puestos de votación de la ruralidad colombiana. No ha defendido la transparencia en el proceso de la consulta porque la Registraduría se negó a entregar los E-14, por lo que no genera confianza su gestión para las próximas elecciones”, dijo Zuleta.
Y el exsenador y exfuncionario Gustavo Bolívar agregó que las listas al Congreso del Pacto han sido confeccionadas con dudosos intereses: “¿Y el Comité de Ética? ¿Sin filtros como los partidos que tanto criticamos? Mal. ¿Es la calidad de Congreso que buscamos?”.
Finalmente, en La U puede haber giro en u, porque la propuesta de una “Nueva U” de parte del suspendido presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, desató una pelea feroz en el partido. Así, algunos de sus integrantes estarían buscando alternativas para llevar el partido a la consulta del frente amplio de la centro-izquierda, a lo que se han opuesto directivos y sectores más tradicionales en la colectividad.



















