El sueño de Adrián de Jesús Aroca se cumplió. El niño de 11 años que nació sin sus extremidades inferiores fue testigo del triunfo de la Selección Colombia 2-0 ante Perú, en el inicio de los clasificatorios a la Copa del Mundo Rusia 2018, en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez.
Félix Aroca, padre del menor, vivió uno de los momentos más felices en toda su vida. 'Realmente no tengo palabras de agradecimiento por esto que hicieron por él (Adrián). Siento como si yo también hubiese cumplido un sueño. No tengo palabras de agradecimiento por lo que acaban de hacer con mi hijo.', le manifestó el papá de Adrián de Jesús Aroca a EL HERALDO.
A las 3 a.m., el sueño de Adrián de Jesús recién comenzaba. Oriundo del corregimiento de Apure, en el departamento del Magdalena, este niño partía rumbo a Barranquilla en donde iba a ser sorprendido con la noticia que asistiría por primera vez al ‘Coloso de la Ciudadela’.
Hincha furibundo del Junior de Barranquilla, Adrián siempre anheló no solo entrar al ‘Metro’ sino también ingresar al gramado de juego. En esta ocasión, Jeison Murillo, defensor central y una de las figuras de la Selección en la victoria ante los ‘Incas’, fue el encargado de llevar al menor a la cancha.

No obstante, minutos previos a la salida de los equipos para los actos protocolarios, Teófilo Gutiérrez, ídolo y aclamado por la afición barranquillera, y además autor del tanto que abrió el camino para conseguir los tres puntos, bendijo a Adrián de Jesús y diálogo con él. 'Estaba muy contento. Me dijo que ‘Teo’ le dio la bendición y lograron hablar durante varios minutos. También otros jugadores, como Falcao, se le acercaron y lo
abrazaron', expresó Félix con la voz entrecortada.
Al momento de entonar el himno, Adrián, como un colombiano más, colocó su mano izquierda en su pecho y entonó con júbilo el himno nacional. Luego de presenciar el vital triunfo de la ‘Selección’, las sorpresas no se detuvieron para Adrián. Primero, recibió por parte de la Policía Nacional dos balones y el uniforme oficial del Junior de Barranquilla; y luego, del triunfo de Colombia, el menor volvió al terreno de juego, en esta oportunidad, sin la silla de rueda, y anotó un gol que fue gritado por todos los espectadores que se encontraban en el escenario deportivo. Hoy, en la práctica del equipo rojiblanco, Adrián tendrá otro motivo más para ser feliz.





















