Decenas de indígenas wayuu residentes en el corregimiento Cabo de la Vela protestaron ayer en la sede de la Alcaldía de Uribia por la falta de agua que los mantiene agobiados. Aseguran que este año 'no hemos recibido una sola gota de agua'.
Marlene Rosado, líder de la comunidad dijo que que están viviendo es una verdadera crisis humanitaria.
Expuso que el microacueducto construido por la Gobernación y la Alcaldía con una inversión de 8 mil millones de pesos no ha sido la solución para aliviar la emergencia que han sufrido por años.
Explicó que a los seis meses de inaugurada la obra omenzó a presentar fallas en las bombas y las redes que se dañaron, al igual que el sistema eléctrico. Poco a poco toda esa infraestructura se ha ido deteriorando sin cumplir el objetivo que era abastecernos de agua, una necesidad apremiante en una región donde sus pobladores, en especial los niños sufren de desnutrición' indicó la vocera, quien agregó que estaban a la espera de una respuesta del alcalde Luis Enrique Solano.
Sostuvo que son más de 1.200 habitantes del Cabo de la Vela los que están afectados, a los que se suman las poblaciones wayuu vecinas quienes también se servían del acueducto, y la población migrante que se ha instalado en la zona.
Recordó la líder que en el Cabo de la Vela funciona el internado indígena donde son atendidos 3 mil estudiantes de toda la región que están afectados porque no se les puede suministrar la alimentación escolar por la falta de agua. 'Hemos llegando un punto donde el clamor es para que se respete el derecho a la vida del pueblo wayuu' expresó.
Para aliviar la emergencia, cada familia paga 40 mil pesos semanales a particulares para que les suministren el agua a través de carrotanques, pero que en el caso de los dueños de restaurantes, la cifra es de 400 mil pesos para atender a los turistas.




















