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El alcalde de Maicao José Carlos Molina afirma que la decisión del presidente venezolano de sacar de circulación el billete de 100 bolívares, se convierte en un elemento perturbador en las relaciones comerciales entre los dos países.

En este municipio fronterizo con Venezuela, el comercio sigue desolado.

'Entiendo que es una medida temporal pero igual en esas 72 horas, será grande el impacto negativo porque los comerciantes y cambiadores de moneda no saben qué hacer con ese dinero que hoy tienen en su poder y que no pueden entregar al Banco Central de Venezuela porque también la frontera está cerrada', anotó.

Dijo que está a la expectativa y a la espera de instrucciones por parte de la Cancillería y de Migración Colombia, ya que este es un tema entre los dos gobiernos y no de La Guajira, ni de Maicao.

'Nuestros comerciantes están a punto de perder ese dinero, pero esperamos que esto se pueda resolver para que no sea así', manifestó el mandatario.

El representante a la Cámara de La Guajira Antenor Durán pidió al gobierno venezolano que este cierre no se prolongue por más de 72 horas.

'Los repentinos cambios en la política comercial del presidente Maduro están afectando a los comerciantes colombianos de la frontera', afirmó al lamentar la decisión que tomó el mandatario de decretar el cierre del paso fronterizo entre Venezuela y Colombia, desde la noche del lunes 12 de diciembre.

Héctor Palacio

Desde la Comisión II de la Cámara, que se ocupa de los asuntos fronterizos, pidió que el Gobierno y en especial la Cancillería y el misterio de Industria y Comercio se pronuncien de manera enérgica y busquen las fórmulas necesarias para que la problemática se resuelva cuanto antes. 'No es justo que nuestra gente de frontera, que ha sufrido desabastecimiento y maltrato de las autoridades venezolanas, ahora tenga que resignarse a vivir una amarga Navidad por la actitud apresurada del gobierno del país vecino', manifestó.

Para Durán Carrillo, este momento de incertidumbre urgen acciones prontas para que la decisión sea reversada y no prolongada por más tiempo. 'Si el Gobierno se queda de manos cruzadas, retornarán los dramas que ya han padecido los habitantes de frontera, tanto en La Guajira como en Norte de Santander', concluyó.