En una intensa balacera, anoche a eso de las 7:30, el exparamilitar Juan Manuel Borré Barreto, alías Javier, huyó en una moto con varios cómplices que atacaron a guardias del Inpec que lo custodiaban de regreso de una fallida exhumación de cadáveres en San Juan Nepumuceno, Bolívar.
Borré era transportado en una camioneta gris, doble cabina, blindada, en compañía de un Fiscal de Justicia y Paz de Bolívar, un escolta de este y dos guardianes del Inpec.
Una fuente de la Policía Metropolitana dijo que, presuntamente, cuando llegaron al almacén SAO de la calle 30 el detenido les pidió a los guardianes del Inpec que le permitieran recoger una compra que le estaba guardando su mujer.
Borré Barreto, quien viajaba sin esposas, se bajó del vehículo y en ese instante uno de sus cómplices, que estaba en la concurrida esquina, empezó a dispararle al carro.
Seguidamente, otro pistolero que tripulaba una motocicleta también accionó su arma de fuego. Los guardianes respondieron el ataque pero uno de ellos resultó herido.
Según testigos, tres auxiliares de la Policía que prestaban guardia en el sector reaccionaron, pero no pudieron evitar la huida del exparamilitar en la motocicleta.
En la feroz balacera resultaron heridos uno de los presuntos delincuentes, Fabián Ayala Vásquez; un mototaxista y una transeúnte. Estas dos personas no fueron identificadas. En la reacción policial, fue arrestado y llevado a la URI un segundo cómplice de Borré, identificado como Jilson Roberto Arias Muñoz.
Al cierre de esta edición, el director regional del Inpec, Juan Carlos De Lima, le dijo a EL HERALDO que Juan Manuel Borré se encontraba recluido la cárcel Modelo y había sido llevado a Bolívar por petición de la Fiscalía. El funcionario dijo que investigarán qué sucedió en esta fuga.
Tenebrosas confesiones
Como postulado de Justicia y Paz, Juan Manuel Borré, hombre de confianza del extraditado Salvatore Mancuso, ha hecho espeluznantes revelaciones, entre ella que militares y policías de poblaciones como San Jacinto, El Carmen de Bolívar, Malagana y San Juan Nepomuceno acolitaron asesinatos selectivos, como el del alcalde electo Carlos Quiroz, y hasta masacres. No es la primera vez que Borré se fuga: en 2008 había huido de la cárcel de Urrá.





















