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El alcalde Alejandro Char sostiene parte de un fusil hallado en El Valle.
Archivo EL HERALDO.
Judicial

EEUU desvela tráfico de armas para Eln entre Miami y Barranquilla

Un Tribunal de la Florida acusó a Francisco José Arcila Ramírez, residente en EEUU, de apoyar al Eln y de venderle armas para fortalecer este grupo subversivo.

Unas etiquetas del almacén de cadena estadounidense Home Depot que fueron halladas en compresores de aire decomisados en octubre del año anterior junto con unas partes de armas de largo alcance en el barrio El Valle, en la localidad Suroccidente de Barranquilla, fueron pieza clave para que investigadores federales de EEUU rastrearan al hombre que, según las autoridades de este país, estaba surtiendo desde La Florida al Eln con armamento genuino y accesorios para darles nueva vida a viejos fusiles.

Así lo indicó el Tribunal Federal de Miami, EEUU, en medio de la acusación el martes anterior contra Francisco José Arcila Ramírez, quien es residente legal permanente en los Estados Unidos y señalado de “apoyar a una organización terrorista en Colombia”, en este caso el Ejército de Liberación Nacional, Eln, con contrabando de armas.

Un informe del periódico Miami Herald (El Nuevo Herald) señaló ayer que este hombre “se declaró inocente en el tribunal federal de Miami por conspirar para apoyar a una organización terrorista extranjera y otros cargos relacionados con el contrabando de armas de fuego”.

Lo que pasó desapercibido para los detectives de la Policía Metropolitana que actuaron en el procedimiento de aquel entonces en el populoso sector de Barranquilla fue un “gancho” para que los investigadores de EEUU determinaran quiénes estaban detrás de la compra del armamento, cómo llegó a tierras colombianas y, más allá, dónde se ocultaba.

“En Colombia, la Policía Nacional arrestó al hermano de Arcila, Álvaro Arcila Ramírez, y a su esposa, Íngrid María Maldonado Pérez, en Barranquilla. En una búsqueda en el hogar de la pareja en octubre, la Policía encontró una variedad de piezas de armas de fuego y accesorios, junto con cuatro compresores de aire Husky. Uno de los compresores tenía una etiqueta de identificación de Home Depot con un número de inventario de la tienda, que fue rastreado por agentes federales hasta la tienda de Home Depot en la calle Southwest Eighth, en Little Havana, en Miami. Francisco José Arcila había comprado los compresores en esa tienda Home Depot en septiembre, según las imágenes de video de vigilancia. Luego los envió a su hermano en Colombia…”, estableció la autoridad desde EEUU.

Operativo local. En la capital del Atlántico sí trascendió la información sobre la captura del hermano de Francisco Arcila, Álvaro Arcila y la de su pareja Íngrid María Maldonado, en una casa de la calle 68C con carrera 15.

El general Jorge Vargas, director de la Dijín, informó en aquel entonces en rueda de prensa a la que asistió el alcalde Alejandro que los detenidos eran investigados por  “concierto para delinquir con fines de porte ilegal de armas de fuego”.

En los allanamientos, según la Policía, fueron encontradas 3 armas de fuego (2 pistolas SigSawer y un revólver); 12 proveedores; 2 supresores de sonido, 117 cartuchos calibre 9mm; 21 cartuchos calibre 38; 6 chapuzas para pistola; 29 cañones; 1 disparador metálico; 28 empuñaduras; 33 cajas de mecanismos; 38 proveedores; 31 bolsas de empuñadura y piezas ensamble; 6 compresores; 6 celulares; 2 memorias USB y un vehículo.

Frente a los elementos, el general Vargas aseguró que las piezas, en su mayoría de fusil, iban a ser entregadas al Clan del Golfo, ELN y EPL. “Estas piezas de fusil iban para ellos”, dijo.

Por su parte, el general Mariano Botero Coy señaló que las personas capturadas “recepcionaron esas armas para luego desplegarlas a diferentes sectores del país”. La tesis que manejan investigadores judiciales a cargo del caso es que estas personas recibían en Barranquilla el armamento para luego enviarlo a diferentes sectores del país.

Posterior a las capturas, el Juez único penal municipal con funciones de control de garantías Bacrim, en diligencia realizada el Centro de Servicios Judiciales, ordenó la detención domiciliaria para la mujer, mientras que Álvaro Arcila Ramírez fue enviado a la cárcel.

La caída. El periódico Miami Herald informó que Francisco José Arcila fue capturado en enero de este año junto con dos hombres en el Sur de la Florida por “confabularse para comprar fusiles semiautomáticos, pistolas y otras armas a distribuidores autorizados, y las enviaron a Colombia ocultas en compresores de aire durante los últimos 12 meses”.

La investigación de la autoridad precisó que Francisco José Arcila Ramírez y Gregory Fernando Ortega, quien reside en Broward, “usaron un comprador fantasma para adquirir docenas de armas de fuego en armerías de Miami, como Lou’s Police Supply, y las enviaron ocultas en compresores de aire marca Husky a un hermano de Arcila en Colombia. Entre las armas compradas había pistolas Glock, Draco y Zastava”.

Sin embargo, luego trascendió que esa persona usada por Arcila y Ortega “comenzó a cooperar con agentes de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y grabó varias conversaciones sobre la compra de armas y su envío a Colombia”, según las denuncias penales presentadas por el fiscal federal Michael Sherwin.

El comprador fantasma no fue identificado en las demandas pero sí apareció reseñado en la investigación como “James Smith”.

En octubre del 2018, cuando se descubrió en Barranquilla el cargamento de piezas, Ortega advirtió al comprador Smith “que no dijera nada sobre él” a los agentes federales en relación con las armas que había comprado. Ortega también ordenó al comprador que mintiera a los agentes de la ATF y les dijera que las “armas se las robaron” y que por eso el comprador ya no las tenía, según documentos judiciales.

El mes siguiente, Ortega le dijo al comprador que los agentes no podían seguir la pista a ninguna de las armas porque “les borraron el número de serie”.

Ortega también le comunicó que estaba preocupado de que “agarraran” a Arcila, quien coordinó los envíos de armas y viajó a Barranquilla, según las denuncias penales.

Ortega, Arcila y Smith están acusados de distribuir armas de fuego sin la licencia exigida, hacer declaraciones falsas a un distribuidor de armas con licencia federal y de confabularse para estafar a Estados Unidos.

El martes, según el Herald, la abogada defensora de Francisco Arcila, Ana Davide, expresó luego de la audiencia que “estaban comenzando a revisar las pruebas” y dejó los comentarios para después.

Los compresores de aire marca Husky hallados en la vivienda y la etiqueta que sirvió para el rastreo.
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