
Diez meses después del crimen del guardián del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, Juan Carlos Chagüi Cuéter, la Dirección de Investigación Criminal de la Policía busca pistas para esclarecer de manera definitiva el caso.
La institución, a través del Grupo Investigativo de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, ofreció 10 millones de pesos por información que aproxime tanto a los autores materiales como a intelectuales del crimen del uniformado.
Chagüi Cuéter, quien hasta el día de su muerte contó con 41 años de edad, fue acribillado por dos criminales cuando viajaba en una motocicleta hasta su casa. El hecho sucedió en la calle 68 entre carreras 66B y 67, parte posterior de la Iglesia Nuestra Señora de la Guadalupe del barrio Modelo. El uniformado acababa de salir de la Cárcel Modelo, lugar donde había cumplido con un turno de vigilancia.
Luego del homicidio, la Policía logró capturar a dos sospechos, pero tuvieron que ser dejados en libertad porque se estableció que no guardaban las características descritas por algunos testigos.
En su momento, las autoridades informaron que el asesinato del uniformado obedeció a que él fue testigo de un crimen, pero con el tiempo se estableció que este estaba relacionado con amenazas provenientes de exparamilitares recluidos en la prisión donde Chagüi laboraba.





















