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Luis Carlos Rincón

'Esos tipos me quitaron a un ser especial, una persona que me hizo ver la vida de una forma diferente durante estos últimos 15 años'. Estas fueron las desgarradoras palabras de Johana Patricia Cohen, al referirse al triste episodio en el que perdió la vida su esposo, el ciudadano estadounidense Benson Seinkien, la madrugada de ayer en el balneario de Santa Verónica, jurisdicción de Juan de Acosta.

‘Mr. Benson’, como era conocido en el sector turístico este neoyorquino de 62 años, fue impactado con cuatro balazos en su cuerpo luego de toparse al interior de su domicilio con tres delincuentes que, hábilmente, habían ingresado por una ventana.

La esposa del occiso, herida por uno de los ladrones en el antebrazo derecho, contó que la situación se registró a eso de las 3 de a madrugada, cuando ambos regresaron de Barranquilla tras compartir con unos amigos en un bar del norte.

Benson había guardado su automóvil en el garaje y ella caminó hasta la sala para encender las luces. En ese instante se encontró con los tres forajidos que, revólver en mano, le exigieron hacer silencio para no atentar contra su vida ni la de su marido.

'Al ver eso yo les entregué un millón de pesos que había retirado de un cajero en Barranquilla. Les imploré que no nos fueran a hacer nada. Pero los hombres me pedían joyas, insistían en que les entregara las joyas. Uno de ellos se me acercó a quitarme unos anillos y Benson empezó a forcejear con él. Ahí fue cuando le dispararon y me lo mataron', narró la barranquillera, mientras aguardaba ayer por una intervención quirúrgica en la Clínica del Caribe.

Johana, de 53 años, mencionó que los ladrones alcanzaron a llevarse una gran cantidad de sus pertenencias, incluso algunas de gran valor sentimental, como un anillo que le perteneció a la madre de Benson y que éste se lo dio para sellar su compromiso matrimonial hace algunos años.

Siempre enamorados

Benson Seinkien y Johana Cohen se conocieron en Nueva York hace 15 años y, solo hasta hace dos, decidieron venirse a vivir frente al mar.

La viuda reveló que se enamoró de él cuando tenía un consultorio odontológico en el Bronx, Nueva York, y ella era su paciente.

'Él era una persona muy humana. Yo no tenía dinero para arreglarme los dientes y él me hizo el trabajo gratis. A partir de ahí empezó una bonita amistad y, tiempo después, la relación', finalizó Johana.

'Amigo de todos'

Benson Seinkien y Johana Cohen habían fijado su residencia en el balneario desde diciembre de 2010. Allí llegaron por recomendación de algunos amigos extranjeros asentados también en el lugar. 'A él le gustó Santa Verónica, le encantó mucho el mar. Invertimos todos nuestros ahorros en esa casa por decisión de él. Permanecía contento, salía a la playa y corría como un niño. Era muy amigable con todos los vecinos', indicó Johana.

En la mañana de ayer varios de los habitantes del balneario mostraron su extrañeza por lo sucedido y, seguido, lamentaron la muerte del ciudadano norteamericano.

'Mr. Benson era una persona pacífica. Pasaba todo el día sin camisa y con una cerveza en la mano. Los niños le decían Papá Noel porque se dejaba una barba blanca', mencionó un habitante del lugar.

Por Kenji Doku
kenji.doku@elheraldo.com.co