La llegada de Bad Bunny a Medellín no pasó desapercibida. Más allá de la expectativa por sus conciertos, el foco de atención se trasladó al imponente avión en el que el cantante se desplazó hasta el aeropuerto José María Córdova, una aeronave de alto lujo que volvió tendencia su arribo a la capital antioqueña y elevó la conversación en redes sociales y portales de entretenimiento.
Bad Bunny ya está en Medellín para cumplir tres conciertos consecutivos como parte de su gira ‘Debí Tirar Más Fotos World Tour’, una serie de presentaciones que lo trae de regreso a Colombia en uno de los momentos más sólidos de su carrera. El artista puertorriqueño se presentará los días 23, 24 y 25 de enero en el estadio Atanasio Girardot, uno de los escenarios más emblemáticos del país para eventos musicales de gran formato.
Sin embargo, antes de que suene la primera canción en tarima, la conversación se concentró en el avión que utilizó para su traslado. Su llegada en un jet de lujo reforzó el impacto mediático del artista y se convirtió en uno de los temas más comentados en plataformas digitales, donde seguidores y curiosos destacaron el nivel de confort y tecnología de la aeronave.
El Bombardier Global 7500: el avión de lujo en el que Bad Bunny llegó a Medellín
Para su desplazamiento hasta Medellín, Bad Bunny eligió un Bombardier Global 7500, considerado por expertos de la industria aeronáutica como uno de los aviones ejecutivos más grandes, avanzados y lujosos del mundo. Este modelo es utilizado con frecuencia por altos ejecutivos, jefes de Estado y celebridades internacionales debido a su alcance, comodidad y diseño de última generación.
La aeronave cuenta con una cabina de más de 16 metros de longitud, organizada en cuatro ambientes independientes. Esta configuración permite separar zonas de trabajo, comedor, entretenimiento y descanso, una característica especialmente valorada durante giras internacionales, donde los trayectos aéreos hacen parte del ritmo diario del artista y su equipo.
Asientos inteligentes y cine 4K a bordo
Uno de los aspectos más destacados del Bombardier Global 7500 es su sistema de asientos Nuage, diseñados para ofrecer una posición cercana a la gravedad cero. Esta tecnología busca reducir la fatiga corporal en vuelos de larga duración y mejorar la calidad del descanso, un factor clave para artistas que mantienen agendas exigentes.
En cuanto al entretenimiento, el avión está equipado con un sistema de cine en casa que incluye una pantalla 4K de 55 pulgadas, considerada la más grande instalada en una aeronave de su categoría. A esto se suma un sistema de audio l’Opéra, reconocido por su alta fidelidad sonora, que permite reproducir música, series y películas con estándares comparables a los de una sala especializada.
Suite privada y detalles de confort
El nivel de lujo se extiende a la suite principal, que dispone de una cama permanente y un baño privado con ducha, una prestación poco común incluso en jets ejecutivos. Además, las ventanas del Global 7500 son más grandes que las de aeronaves convencionales, lo que permite una mayor entrada de luz natural y genera una sensación de amplitud durante el vuelo.
Según información del sector aeronáutico, el precio comercial de este modelo ronda los 75 millones de dólares, lo que equivale a más de 270.000 millones de pesos colombianos. Para quienes optan por el alquiler, el costo por hora de vuelo puede superar los 11.000 dólares, una cifra que refleja el nivel de exclusividad de la aeronave.





















