Los juglares vallenatos Camilo Namén, Rosendo Romero e Isaac ‘Tijito’ Carrillo hicieron parte del conversatorio sobre el libro Vidas Cantadas, Historias de Juglares, del periodista y escritor Óscar Montes, en la concha acústica del parque Sagrado Corazón como parte del evento ‘Todos al parque con Música’, de la Secretaría de Cultura y Patrimonio del Distrito.
En la tertulia, los compositores hablaron de las historias y las musas que los llevaron a escribir los poemas convertidos en canciones que han marcado un hito en la historia del folclor vallenato.
Una banda –conformada por el cantante Miguel Escaff, el acordeonero Miche Molina, el guitarrista Leonardo Bermúdez, Édgardo Fábregas en el bajo, el cajero Luis Alberto Caballero, el guacharaquero Luis Caballero y bajo la dirección del músico barranquillero Einar Scaf–interpretó las canciones de los poetas del vallenato, convertidas en versiones modernas.
El compositor villanuevero Rosendo Romero confesó que varias de las canciones que ha escrito a lo largo de su vida fueron compuestas en Barranquilla. 'Acá han nacido varias de mis canciones como Mensaje de Navidad. El barranquillero es ‘cheverongo’, tiene una chispa que se contagia', puntualizó.
Mi gran amigo, de Camilo Namén y Fantasía, de Rosendo Romero, fueron las primeras canciones comentadas e interpretadas en el evento.
'Me siento orgulloso cuando escucho Mi gran amigo porque fue una canción que le compuse a mi papá cuando falleció. Yo estaba en Maicao cuando me avisaron que mi papá había muerto y cuando llegué a la casa ya lo encontré en el cajón. En la misa de las nueve noches canté esa canción y le doy gracias a Dios que me ayudó a componer esa letra', dijo el juglar nacido en Chimichagua, Cesar.
El éxito vallenato, grabado en el año 1999 por Jorge Oñate, es una canción que marcó la música del folclor vallenato. Fue grabado en merengue y no en ritmo de son, aire melancólico. 'Cuando le mostré la canción a mi hermano Ismael Namén me dijo que porqué había hecho un merengue para un muerto', recordó Namén, con nostalgia.
Por su parte, Fantasía fue escrita para una mujer barranquillera, según confesó su compositor Rosendo Romero. 'A mí me presentaron acá en Barranquilla a una muchacha blanca, cabellona, muy linda', dijo Romero.
'Fantasía duró un año en el primer lugar en las emisoras de Bogotá. Con esa canción llegó Diomedes al Show de las Estrellas de Jorge Barón', agregó.
Isaac ‘Tijito’ Carrillo cumplió 80 años el 3 de junio y dijo ser un hombre que se siente 'joven y coquetón'. Su particular forma de ser ha hecho
que este compositor, nacido en San Juan de Cesar, La Guajira, haya escrito canciones consideradas unos clásicos, por los conocedores. Tal es el caso de La Cañaguatera.
'Esta canción nació en el barrio más popular de Valledupar. Ahí conocí a una mujer bonita, buena que no me negó nunca una caricia. Pero ella, aunque nos queríamos, me dejó; y solo me dejó una carta. Me dejó por pobre. Alfredo Gutiérrez grabó esa canción en el año 1989 y fue un éxito', recordó ‘Tijito’ Carrillo.
Dos compositores de la nueva generación también hicieron parte de la tertulia. Hernán Urbina Joiro, compositor La Reina y Roberto Calderón, compositor de Luna Sanjuanera y un sinnúmero de éxitos, resaltaron el legado que le heredaron estos juglares.
La banda, que hizo arreglos modernos a vallenatos clásicos sin alterar la esencia de las canciones interpretadas, está realizando un proyecto musical el cual se llamará ‘Vidas Cantadas’, basado en el libro de Montes, con el apoyo de la Secretaría de Cultura.
En la velada se escucharon también las historias de otras canciones como Noche sin lucero y La Guayabalera. La Reina y Luna Sanjuanera, interpretada por su propio autor, fueron las últimas canciones que se escucharon en el evento.





















