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Docentes del Programa de Geografía de la Universidad de Córdoba indican que, con un segundo frente frío, anunciado por el Ideam a partir de este viernes 6 de febrero, la red de drenajes afluentes del Sinú podría generar nuevas inundaciones en áreas previamente afectadas.

El profesor José Luis Torres, del programa de geografía, magíster en geografía y experto en tecnologías de la información geográfica, sostuvo que “gracias a las tecnologías geoespaciales hemos obtenido información de la mancha de inundación que se ha generado, principalmente en las cuencas de los ríos Sinú, San Jorge y Canalete, y nos permite entender cuáles son las quebradas y caños que han recibido las altas precipitaciones e inundaciones en las zonas rurales, tales como: Aguas Prietas, La Caimanera, Jaragüay, El Caney, Caño Viejo, Tres Bocas, entre otros”.

Agregó que “lo importante del uso de sensores activos nos permite identificar el estado previo de estos espacios, asimismo la localización de las áreas inundables y el escenario probable de inundación por un nuevo evento”, explica Torres.

El también geógrafo y docente del citado programa, Arnulfo Gómez Ramos, agrega que es necesario estar alertas, tanto autoridades como comunidades, a partir del anuncio del Ideam de un segundo posible frente frío, con especial atención en todos los cuerpos de agua que ya fueron afectados y los que son tributarios de los ríos Sinú y San Jorge.

“Hacia esa red muy probablemente se va a distribuir la creciente. Esperábamos que las inundaciones debidas al caudal del Sinú sobre la ciudad de Montería superaran niveles extremos; no obstante, el río ha desbordado sobre puntos críticos de su lecho, principalmente en las áreas de Guasimal, Las Palomas, Boca de la Ceiba, Caño Bugre, entre otros”, explica el profesor Gómez Ramos, magíster en Geografía.

Finalmente, la jefe del Departamento de Geografía y Medio Ambiente, Teonila Aguilar Jiménez, puso a disposición la capacidad científica de la alma máter para suministrar información oportuna que permita apoyar a los comités de emergencia, entes gubernamentales y organizaciones encargadas del manejo del riesgo, para la toma de decisiones.

“Colocamos a disposición de los diferentes actores, estrategias de articulación mediante proyectos de investigación, extensión, y capacitaciones, para afrontar los retos del cambio climático”, precisó la magíster en geografía.