Colombia inicia este jueves una transformación profunda en la gestión de sus documentos de identidad internacional. Con el cierre oficial del vínculo contractual con la firma Thomas Greg & Sons, el Estado colombiano pone en marcha un nuevo esquema de expedición que no solo modifica la estética del pasaporte, sino que redefine su infraestructura tecnológica y logística bajo un modelo de cooperación internacional.
Según lo establecido, el proceso operativo quedará dividido por etapas y actores específicos. Uberney Marín Villada, jefe de la oficina jurídica de la Cancillería, detalló que “la Imprenta Nacional asumirá lo que es la personalización y la expedición de los pasaportes”.
Mientras este nuevo engranaje comienza a funcionar, la transición será gradual para evitar traumatismos en el servicio. En este sentido, el funcionario explicó que “Thomas Grey terminará su stock en determinadas ciudades y consulados del mundo”, permitiendo que la transición hacia la nueva manufactura se realice de forma controlada y sin interrupciones para el ciudadano.
Innovación en seguridad con un diseño inspirado en el realismo mágico
El nuevo modelo no es solo un cambio visual; es una actualización técnica orientada a blindar la seguridad del documento. El pasaporte ahora integra herramientas avanzadas para prevenir falsificaciones. De acuerdo con Marín Villada, el documento “tiene una nueva concepción a nivel tecnológico, tiene un chip incorporado”.
En el plano estético, el diseño rinde homenaje al Nobel Gabriel García Márquez. El funcionario aclaró que las icónicas mariposas amarillas “están incorporadas dentro de lo que son las páginas y no son observables a primera vista”.
Además de este guiño literario, el documento presenta alegorías a diversas regiones de Colombia y una sutil variación en su cubierta vinotinto, que ahora ostenta “un color un poco más subido que el anterior”.
El remanente de libretas antiguas se mantendrá vigente hasta agotar existencias
Una de las mayores preocupaciones de los usuarios era el destino de las libretas fabricadas por el anterior proveedor. La Cancillería ha sido enfática en que no habrá desperdicio de materiales. Marín precisó que, a corte del 30 de abril, el inventario restante oscila entre las 70.000 y 80.000 unidades, una cifra significativamente menor a los 200.000 ejemplares que se rumoraban inicialmente.
Para garantizar la eficiencia, el Gobierno ha decidido que “los dos modelos van a estar constantemente hasta que precisamente se acabe el stock de Thomas Greg & Sons”. Esto significa que los ciudadanos podrán recibir cualquiera de las dos versiones del pasaporte durante los próximos meses, siendo ambos plenamente válidos para viajes internacionales.
Portugal lidera la fabricación de pasaportes colombianos respaldada por estándares internacionales
La producción física de las libretas es ahora el resultado de un convenio tripartito en el que participa la Casa de la Moneda de Portugal. Ante los cuestionamientos sobre la procedencia de los insumos y una posible tercerización en Francia, la Cancillería defendió la autonomía del fabricante europeo. “Portugal puede autónomamente tener los subcontratos que requieran para que los insumos que ellos necesiten sean provistos”, señaló Marín.
El funcionario subrayó que la responsabilidad final recae sobre el aliado estratégico, afirmando que “la libreta es responsabilidad de los portugueses”. Asimismo, dio un parte de tranquilidad sobre la validez del nuevo documento, confirmando que este ya cuenta con la certificación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), obtenida recientemente tras evaluaciones en Canadá.




















