Finalmente el tema sobre la continuidad de Ricardo Roa como presidente de Ecopetrol se resolvió. O al menos de manera temporal, pues la junta directiva de la empresa aprobó que el funcionario tomara vacaciones, además de una licencia que va hasta el 21 de junio. Como encargado quedó Juan Carlos Hurtado.
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La decisión ha sido cuestionada desde el primer momento por varios sectores políticos. Sergio Fajardo, candidato presidencial, cuando se conoció la propuesta, publicó en su cuenta de X: “Esta propuesta es la expresión máxima del cinismo. Una burla, bofetada, a Colombia. Hay una solución: el 31 de mayo vamos a barrer la corrupción. Vota por un Cambio. Serio. Seguro”.
Mauricio Toro, representante a la Cámara, también publicó al respecto en sus redes.
“Lamentable decisión, cero responsabilidad política, cero rigurosidad, Ecopetrol es la empresa más importante del país, de todos los colombianos, no es un negocito para manejarlo de esta manera. El ego del señor Roa pesó más que el cuidado del patrimonio público”, se lee en la publicación.
Por otro lado, algunos políticos van más allá de criticar la decisión de aprobar las vacaciones de Roa en Ecopetrol, asegurando que le han dado la oportunidad de salir del país para convertirse en prófugo de la justicia, recordando que fue imputado por la Fiscalía por el delito de tráfico de influencias y afronta una investigación por la presunta violación de topes de la campaña Petro Presidente.
“Ricardo Roa se va de vacaciones a Nicaragua”, publicó Daniel Briceño, representante electo.
“Por qué a estas alturas del partido Ricardo Roa se va de “vacaciones”? A mí me suena que se va a volar así mismo como lo hizo Carlos Ramón González y cuando eso pase, hagámonos los sorprendidos…“, fue el mensaje de Gustavo Niño, exviceministro de Defensa.
Algo similar publicó Andrés Barrios Bernal, concejal de Bogotá: “¿Ricardo Roa a vacaciones prolongadas? Este libreto ya lo conocemos en el gobierno de Gustavo Petro: César Manrique (DAFP) y Carlos Ramón González (DAPRE), pasaron de ser altos funcionarios un día, a convertirse en prófugos de la justicia al otro. ¿Casualidad? No. Es el manual del “cambio”“.





















