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Durante el más reciente consejo de ministro, el presidente Gustavo Petro afirmó que el avión Hércules C-130 accidentado en Puerto Leguízamo, en el departamento del Putumayo, y que fue donado por los Estados Unidos a Colombia, era una “chatarra”.

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En el siniestro aéreo registrado el pasado lunes 23 de marzo murieron 69 militares y otros 57 resultaron heridos. Antes de encabezar un consejo de ministros, Petro y el mando militar hicieron un minuto de silencio en el patio de armas de la Casa de Nariño, el palacio presidencial, en memoria de los fallecidos.

En la reunión con su gabinete, el mandatario se preguntó por las razones del desplazamiento de los militares que iban a bordo y el contexto en el que operaban en esa región selvática.

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“¿Qué estaban haciendo esos muchachos que murieron? ¿Por qué en ese lugar?”, planteó Petro, al señalar que los militares cumplían misiones en una de las zonas más afectadas por el narcotráfico y que se dirigían a tomar un periodo de descanso tras sus operaciones.

Además, afirmó que los militares fallecidos participaban en acciones que, a su juicio, buscan reducir el consumo de drogas en países como Estados Unidos; al tiempo que criticó que “los únicos que mueren son los jóvenes colombianos”.

Por eso, el mandatario se preguntó si vale la pena hacer ese esfuerzo en la lucha contra las drogas.

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Además, volvió a cuestionar la antigüedad del avión, del que dijo que era una “chatarra”, “vejestorio” y apuntó, sin aportar evidencias, a ese factor como posible causa del siniestro.

Antes esto, el comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), el general Carlos Silva, aclaró que “el avión podía volar 40 años más”. Durante su intervención, el uniformado entregó un informe detallado sobre la vida útil de la aeronave, en el que explicó que el avión cumplió con los protocolos.

“Eso significa que, por estructura y por diseño de fábrica, nos permite que vuele aún esas horas; obviamente, como cualquier aeronave del planeta, tiene que ser sometida a momentos de mantenimiento. Tan pronto llegó el avión con una tripulación norteamericana, voló algunas horas, pero fue sometido a un PTM mantenimiento programado”, dijo.

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En el informe, el general Silva que el avión Hércules – identificado como FAC 1016 – fue fabricado en 1983 e incorporado a Colombia en el año 2020. Además, manifestó que llegó al país con 20.294 horas disponibles de operación estructural.

Además, explicó que la aeronave fue sometida a un mantenimiento mayor tipo PDM (Program Depot Maintenance), el cual tomó más de un año y medio, y que tuvo un costo de 3 millones de dólares.

“Se desbarata completamente el avión. Las piezas que ya cumplieron su vida útil son reemplazadas”, afirmó el uniformado.

Vale mencionar que el avión Hércules voló 345 horas entre 2021 y 2024, para 2025 acumuló 537 y en lo que va corrido del 2026 sumó 155. Además, el general Silva reveló que para el próximo mes de abril tenía prevista una nueva inspección.

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“De tal manera que después de un año y medio, sale y empieza a volar; entre el año 2021 y 2024 voló 345 horas; en 2025, 537, y este año 155. Un avión de estos -teníamos cuatro, ahora tres- vuela unas 500 horas anuales, entonces podemos dividir las 20.000 horas que le quedan disponibles entre 500 y nos da que el avión puede volar 40 años más”, expuso el oficial.

En el informe se indica que el avión contaba con motores originalmente fabricados por Allison y actualmente respaldados por Rolls-Royce. Asimismo, indicó que la investigación de estos quedó en poder de equipo especializado en seguridad operacional, bajo los lineamientos del RACAE 114.

Para esta investigación, los motores serán enviados al fabricante para su evaluación.

“Ellos, basado en los restos, nos pueden dar un indicio de cómo estaba operando el motor antes del accidente”, dijo el oficial.