La empresaria colombiana Zulma Guzmán compareció este lunes 12 de enero ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, en Londres (Reino Unido), durante unos cuatro minutos, en el marco de la diligencia de extradición solicitada por Colombia, donde es señalada como presunta responsable del homicidio de dos menores de edad en Bogotá en un caso de envenenamiento con talio, un metal altamente tóxico.
Lea: Zulma Guzmán es recluida en Bronzefield, la cárcel de mujeres más grande de Europa
De acuerdo con medios ingleses, Zulma Guzmán asistió virtualmente a la audiencia y estuvo acompañada de un abogado. Solamente pronunció su nombre y respondió que sí estaba de acuerdo con que la próxima diligencia se programara para el 9 de febrero a las 10:45 de la mañana.
Desde la semana pasada Guzmán se encuentra en prisión preventiva en la cárcel femenina más grande de Europa, luego de que fuera detenida por la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido tras ser dada de alta por parte del personal médico del hospital donde se encontraba desde diciembre.
La Fiscalía colombiana informó entonces que la empresaria sería presentada en audiencia ante el Tribunal de Westminster para notificarla del inicio del trámite de extradición en su contra.
Destacó el ente investigador que Colombia ha “cumplido (con) la totalidad de los trámites legales y diplomáticos exigidos para avanzar en la extradición” y que el Reino Unido “confirmó que se ha recibido formalmente el requerimiento y que será gestionado de acuerdo con su ordenamiento jurídico”.
Guzmán deberá comparecer ante la justicia colombiana como “autora del delito de homicidio con circunstancias de agravación punitiva cuando la víctima es niño, niña o adolescente”.
Lea: Caso Zulma Guzmán: sale a la luz una inusual afectación que podría estar ligada al uso de talio
El pedido de extradición se apoya, además, en una orden de captura emitida por un juzgado de control de garantías de Bogotá, en la que se señala que los hechos ocurrieron el 3 y 4 de abril de 2025, cuando las menores Inés de Bedout, de 14 años, y Emilia Forero, de 13, ingirieron frambuesas contaminadas con talio en una vivienda del norte de la capital colombiana.
Una de las niñas intoxicadas, de 14 años, murió el mismo día, y la otra falleció el 9 de abril, mientras que su hermano de 21 años y una tercera adolescente sobrevivieron pero continúan en tratamiento médico por los graves daños que sufrieron en su organismo.
Una investigación de la Fiscalía estableció que el envenenamiento no fue accidental y los análisis de laboratorio permitieron identificar el talio, una sustancia incolora e insípida, utilizada en procesos industriales y altamente peligrosa para la salud.
El rastro del producto llevó a los investigadores a un tarro de frambuesas con chocolate adquirido días antes del hecho, lo que permitió reconstruir la cadena de compra y orientar la investigación hacia Guzmán Castro, quien salió de Colombia poco después de la muerte de las menores y fue objeto de una búsqueda internacional.





















