El Ejército Nacional de Colombia inició un profundo reordenamiento de su cúpula militar tras la notificación de un decreto que dispone traslados, cambios de mando y el paso a condición administrativa previa al retiro de varios altos oficiales, entre ellos el brigadier general Juan Miguel Huertas Herrera, señalado en investigaciones por presuntos vínculos con disidencias de las Farc.
El decreto establece la salida definitiva de por lo menos cinco generales, como parte de un proceso de renovación interna y cierre de ciclos en áreas estratégicas del Ejército.
Uno de los oficiales que dejará la institución es el mayor general José Enrique Gualteros Gómez, cuya desvinculación fue notificada en el mismo paquete de decisiones administrativas.
También fue confirmada la salida del mayor general Olveiro Pérez Mahecha, inspector del Ejército Nacional, en medio de una investigación interna por presunto maltrato y abuso de autoridad contra subalternos, relacionada con denuncias sobre la imposición de oficios domésticos personales.
En este contexto, la Inspección General del Ejército será asumida por el mayor general Giovanni Rodríguez León, quien llega procedente del Comando de Educación y Doctrina (CEDOC).
Uno de los movimientos más sensibles es el del brigadier general Juan Miguel Huertas Herrera, quien pasa del Comando de Personal (COPER) a la figura de Personal Agregado al Comando del Ejército (PACE), condición que suele anteceder al retiro.
El general Huertas ha estado bajo escrutinio público y de las autoridades por presuntos vínculos con disidencias de las Farc, específicamente con el grupo armado liderado por alias Calarcá. Estos señalamientos han dado lugar a investigaciones en la Fiscalía General de la Nación y actuaciones disciplinarias en la Procuraduría General, procesos que continúan en curso.
En la misma condición administrativa quedaron el mayor general Juan Diego Sepúlveda Palacio, quien salió de la Jefatura del Estado Mayor Generador de Fuerza, y el brigadier general Jhon Ricardo Guzmán Guzmán, hasta ahora comandante de la Trigésima Primera Brigada.
Así quedan las principales jefaturas del Ejército tras el decreto
El decreto no solo contempla salidas, sino una amplia redistribución de cargos clave dentro del Ejército. El mayor general Raúl Fernando Vargas Idárraga fue designado como jefe del Estado Mayor de Planeación y Políticas, tras su paso por el Ministerio de Defensa.
Se ratificaron en sus cargos el mayor general Ricardo Heriberto Roque Salcedo en la Cuarta División y el mayor general Carlos Enrique Carrasquilla Gómez en la Primera División.
Otro cambio relevante es el del mayor general José Bertulfo Soto Sánchez, quien asumirá la Jefatura del Estado Mayor Generador de Fuerza, mientras Carlos Ernesto Marmolejo Cumbe quedó al frente de la Quinta División.
Ajustes en brigadas, fuerzas de despliegue y formación militar
El reordenamiento incluye movimientos en brigadas, fuerzas de tarea y escuelas de formación. El brigadier general Gerardo Ortiz Ramírez fue trasladado a la Octava División; Yor William Cotua Muñoz pasó a la Fuerza de Tarea Omega; y Eduardo Alberto Arias Rojas asumió funciones en la Séptima División.
En el ámbito administrativo, el brigadier general Mario Geovanni Contreras Guinemé quedó al frente del Comando de Personal, mientras que otros oficiales asumieron nuevas jefaturas en brigadas y centros de formación militar.
El paquete de cambios se completa con el nombramiento del brigadier general Raúl Perilla Monroy como comandante de la División de Fuerzas Especiales y el relevo en la Jefatura de Operaciones del Ejército, que ahora estará a cargo del general Walther Giraldo.




















