Esto es un descubrimiento maravilloso, pues ofrece una nueva esperanza para motivar a las personas a mantenerse activas. Asimismo, indicó que esta hormona ayuda a que con el ejercicio no solo mejore la condición física, sino que también refuerza el deseo de mantenerse en movimiento. Si la persona logra mantener el ritmo del ejercicio día tras día, hay un porcentaje muy alto en que pueda prevenir enfermedades como la obesidad, por ejemplo. No obstante, los científicos aclaran que aún es necesario hacer más investigaciones para comprender completamente los mecanismos de la IL-15 y su seguridad y eficacia a largo plazo en las personas. El desarrollo de esta hormona podría hacer que los seres humanos tengan más motivación para el ejercicio de forma constante. La investigadora Cintia finalizó diciendo que “si logramos imitar o potenciar la acción de la IL-15, podríamos tener herramientas efectivas para promover una mayor actividad física y combatir enfermedades relacionadas con el sedentarismo”.