Las autoridades judiciales siguen en las investigaciones para esclarecer los móviles que rodean los cinco asesinatos, en hechos aislados, en el municipio de Pelaya, entre el 11 y 13 de abril, lo cual ha generado zozobra y temor en la comunidad, principalmente en la zona rural.
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Sin embargo, en las primeras hipótesis que manejan es que presuntamente los crímenes estén asociados al hurto de hidrocarburos para uso en el procesamiento de cocaína, en laboratorios que están en municipios cercanos a los poliductos entre el Cesar y Norte de Santander. Así lo indicó el secretario de Gobierno departamental, Eduardo Esquivel.
Destacó que en las intervenciones que hace el Ejército Nacional y la Policía Nacional en la zona, evidenciaron nueve válvulas ilegales en los poliductos, lo cual comprueba una vez más este flagelo en el sur del Cesar, y que es derivado del procesamiento de cocaína.
“Es una situación que rechazamos desde el Gobierno departamental y la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán, desde el primer momento hemos requerido a la Policía Nacional y al Ejército redoblar las acciones de control y que estas sean de manera permanente. Lo que está sucediendo en Pelaya es en las zonas rurales y por ello ha sido militarizado para mayor seguridad y tranquilidad a los ciudadanos, quienes desde hace mucho tiempo no vivían una situación parecida. Es inaceptable estas cinco muertes en menos de 72 horas”, dijo el funcionario.
Es de recordar que, desde un consejo de seguridad extraordinario tras los homicidios, la Gobernación del Cesar, en conjunto con la Alcaldía Municipal acordaron el pago de una recompensa de hasta $30 millones, por información que conduzca con el paradero de los responsables.
De igual manera, a través del Decreto 060 del 13 de abril la Alcaldía Municipal de Pelaya dispuso medidas de orden público que van hasta el 20 de este mes en curso, esto considerando dichas acciones violentas que se han registrado.
Por ello decretaron restringir totalmente la circulación de parrillero hombre en motocicleta, así como también el transporte de pasajeros en vehículos de platón y camiones. Adicionalmente prohíben temporalmente el uso de capuchas, máscaras, pasamontañas o cualquier otro elemento que cubra el rostro y dificulte la identificación a todas las personas transeúntes, residentes o no residentes en el municipio.
LOS ASESINADOS
Las víctimas de estos asesinatos son: Wilson Afanador, de 52 años, quien el lunes 13 de abril fue ultimado a tiros al interior de su vivienda en el barrio La Esperanza. El pasado domingo, en un establecimiento público fue asesinado William Gutiérrez Obeso.
El pasado viernes 10 de abril, en la vereda Los Pinos, de la misma municipalidad, fue encontrado sin vida Jhonnier Uribe Quintero, de 34 años, con ocho impactos de arma de fuego en diferentes partes del cuerpo. Su esposa manifestó a las autoridades que el jueves 9 de abril salió de la vivienda a encontrarse con unos amigos y al siguiente día le informan que fue asesinado.
Asimismo, el pasado lunes fueron hallados sin vida Jhainer Guiterrez Obeso y Milán Oviedo Mattos, el primero de ellos hermano de William Gutiérrez Obeso, y el último padrastro de ambos. Sus familiares los habían reportado como desaparecidos desde el pasado sábado. Los cadáveres fueron hallados a la altura de un puente de la vía La Gloria- La Mata, sur del Cesar, y presentaban impactos de arma de fuego, además de señales de tortura.





















