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Ante la alta probabilidad de que Colombia enfrente un fenómeno de El Niño de magnitud fuerte o muy fuerte durante el segundo semestre de 2026, Asocapitales lidera una estrategia nacional de articulación entre ciudades capitales, el Gobierno nacional y organismos de gestión del riesgo para anticipar impactos y fortalecer las acciones preventivas en el país.

La iniciativa reúne a entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el IDEAM, la Cruz Roja Colombiana y varios ministerios, con el objetivo de coordinar medidas que permitan enfrentar riesgos asociados al desabastecimiento de agua, incendios forestales, presión sobre el sistema energético, afectaciones económicos y problemas de salud pública.

Según reportes climáticos , existe un 82 % de probabilidad de ocurrencia del fenómeno entre mayo y julio de 2026 y un 96 % de probabilidad de cerrar el año bajo condiciones fuertes o muy fuertes.

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“Desde Asocapitales estamos articulando a las ciudades capitales con las entidades nacionales, ministerios y organismos responsables de la gestión del riesgo para anticiparnos y prepararnos frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño. El objetivo es pasar de la reacción a la prevención, con información oficial, seguimiento técnico y coordinación permanente”, señaló Andrés Santamaría, director ejecutivo de Asocapitales.

La entidad advirtió que las ciudades capitales concentran cerca del 47 % de la población nacional y representan alrededor del 55 % del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que un evento climático de esta magnitud tendría efectos directos sobre los servicios públicos, la economía y la calidad de vida de millones de ciudadanos.

Como parte de la estrategia preventiva, Asocapitales presentó un tablero digital de monitoreo que integra más de 20 variables estratégicas relacionadas con niveles de embalses, temperaturas, precipitaciones, alertas por incendios forestales, indicadores energéticos, calidad del aire y riesgos epidemiológicos.

Además, puso a disposición de las administraciones locales el documento “ABC del Fenómeno de El Niño”, una herramienta técnica y pedagógica que orienta a alcaldes y equipos de gestión del riesgo sobre competencias territoriales, riesgos y rutas de actuación frente a posibles emergencias.

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Los análisis técnicos revelan que el país ya registra señales de alerta. Entre el 1 y el 14 de mayo de 2026, las alertas por incendios forestales pasaron de 7 a 90 registros a nivel nacional, mientras que más del 50 % de los municipios de la región Caribe presentan alertas activas.

Asocapitales también alertó sobre posibles afectaciones relacionadas con el abastecimiento de agua, disminución en la generación energética, impactos agrícolas, aumento de enfermedades transmitidas por vectores y deterioro de la calidad del aire.

La entidad recordó que, de acuerdo con la Ley 1523 de 2012, los alcaldes son la primera autoridad en gestión de riesgo dentro de sus territorios y tienen la facultad de activar planes de contingencia, convocar Consejos Municipales de Gestión del Riesgo y declarar calamidad pública si las condiciones lo requieren.

Entre las acciones prioritarias recomendadas se encuentran la actualización de planes de contingencia, campañas de ahorro de agua y energía, fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, coordinación con empresas de servicios públicos y estrategias de comunicación preventiva con la ciudadanía.

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Finalmente, Asocapitales anunció que continuará desarrollando mesas técnicas y acompañamiento especializado para fortalecer la preparación territorial frente al fenómeno climático.

“El país necesita actuar antes de que se profundicen los impactos. La prevención, la información oficial y la articulación institucional serán determinantes para proteger a millones de ciudadanos y reducir los riesgos sobre las ciudades capitales”, concluyó Santamaría.