Desde la Gobernación del Atlántico se ha puesto en marcha una iniciativa integral para prevenir y mitigar efectos del Fenómeno de El Niño en el departamento.
Este plan contempla monitoreo satelital de puntos críticos, vigilancia permanente a los niveles del río Magdalena, el Canal del Dique y el Embalse del Guájaro, fortalecimientos de los cuerpos de bomberos, limpieza de canales, dragados y campañas de uso racional del agua.
De acuerdo con Antonio Fonseca, de la Subsecretaría de Prevención y Atención de Desastres, la administración departamental implementó una plataforma tecnológica de teledetección para identificar en tiempo real puntos de calor y apoyar a los 13 cuerpos de bomberos del Atlántico en la planeación de cortafuegos.
La estrategia también utiliza imágenes satelitales diarias de la firma estadounidense Planet Labs para detectar zonas afectadas y hacer seguimiento a los niveles hídricos del departamento.
Fonseca explicó que, según proyecciones del Ideam y la NASA, existe una probabilidad del 82% de ocurrencia del Fenómeno de El Niño entre mayo y julio, cifra que podría aumentar al 96% hacia finales de año.
“El escenario implica un riesgo elevado de sequías prolongadas y alteración de los patrones de lluvia hasta diciembre”, señaló el funcionario.
Para fortalecer la capacidad de respuesta, la Junta Departamental de Bomberos también aprobó una inversión de 11.400 millones de pesos destinados a la adquisición de vehículos de intervención rápida, camiones cisterna y equipos de protección personal para atender emergencias, especialmente en zonas rurales vulnerables.
El plan de contingencia cuenta además con 414 voluntarios de las Defensa Civil, 250 integrantes de la Cruz Roja y 169 bomberos oficiales, así como maquinaria amarilla y carrotanques dispuestos por la administración departamental.
La secretaria de Desarrollo Económico, Marisabella Romero, indicó que también se adelantan acciones para proteger la seguridad alimentaria y el abastecimiento de agua en el departamento.
Entre las medidas ejecutadas se destacan la limpieza de 92 kilómetros de canales, la intervención de 90% kilómetros de vías terciarias, la entrega de más de 2 millones de alevinos y 140 toneladas de ensilado de maíz, además de la recuperación de reservorios rurales mediante inversiones superiores a los 2.000 millones de pesos.
En materia de agua potable, la secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico, Lady Ospina, aseguró que se mantiene vigilancia diaria sobre las fuentes de abastecimiento de los acueductos del departamento.
“Hemos estructurado un plan de contingencia dividido en tres etapas. La primera ya inició y consiste en el monitoreo permanente de los niveles del río Magdalena y el Canal del Dique para garantizar el abastecimiento de las 14 bocatomas del departamento”, explicó.
La funcionaria señaló que ahora mismo el río Magdalena presenta niveles de 4,60 metros, suficientes para garantizar el suministro de agua, aunque advirtió que el departamento ya completa 15 días consecutivos de descenso.
En caso de que los niveles bajen entre 2,30 y 1,60 metros, la Gobernación activará medidas de mitigación como dragados, construcción de dársenas y canales provisionales para mantener la captación de agua, especialmente en municipios como Campo de la Cruz, una de las zonas más vulnerables.
Si el nivel del río desciende por debajo de 1,60 metros, se pondrán en marcha acciones de emergencia como el suministro de agua mediante carrotanques y mayores intervenciones en las bocatomas del sur del departamento.
Finalmente, la administración departamental hizo un llamado a la ciudadanía para hacer uso eficiente del agua y prevenir el desperdicio durante la temporada seca que se prevé para el segundo semestre del año.





















