La difícil situación financiera que atraviesa Air-e volvió a encender las alarmas entre los generadores térmicos. Las millonarias deudas de la empresa con el sector no solo ponen en riesgo la prestación del servicio en la región Caribe, sino también la estabilidad eléctrica del país, y justo cuando se aproxima un fenómeno de El Niño que, según han advertido autoridades ambientales y el propio Gobierno nacional, tendría una alta probabilidad de ser intenso.
En ese sentido, el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda, hizo una fuerte advertencia sobre la situación financiera del sistema eléctrico colombiano y aseguró que el principal riesgo para el país no es la falta de energía, sino el deterioro económico de las empresas generadoras, especialmente las térmicas.
Durante una entrevista, Castañeda cuestionó las medidas que anunció recientemente el Gobierno nacional a través del Ministerio de Minas y Energía para enfrentar un eventual fenómeno de El Niño y afirmó que ninguna estrategia será suficiente si no se resuelve primero el problema financiero de las empresas del sector.
“Muy bonitas todas las recomendaciones del Gobierno, programas para disminuir demanda y aumentar oferta. El único problemita es que se les olvida primero el tema financiero. Si no hay plata, yo no genero”, afirmó.
Frente a este panorama, Castañeda se refirió a la situación financiera de la empresa Air-e, intervenida hace cerca de 20 meses por sus problemas operacionales y financieros. Explicó que la comercializadora pasó de tener obligaciones de más de 530.000 millones de pesos al mercado eléctrico a acumular una deuda cercana a los 2,3 billones de pesos tras la intervención del Gobierno nacional.
“Cuando el Gobierno tomó posesión de Air-e, la deuda era de 530.000 millones de pesos. Hoy, cinco interventores después, la deuda asciende a 2,3 billones de pesos”, aseguró.
De acuerdo con Castañeda, del total de la deuda, cerca de 1,5 billones corresponden a obligaciones con las empresas térmicas, mientras que otros 202.000 millones de pesos son con generadoras hidráulicas y aproximadamente 610.000 millones con transmisores y transportadores de energía.

Riesgos financieros ante la llegada de ‘El Niño’
Los 1,5 billones de pesos que Air-e le adeuda a las térmicas equivalen prácticamente al costo de un mes completo de compra de combustibles para operar las plantas a plena capacidad explicó Castañeda. “Estamos arrancando el fenómeno de El Niño con un mes menos de recursos para comprar combustibles”, alertó.
insistió en que el Gobierno nacional debe reconocer oficialmente la deuda y presentar un plan de pagos que dé tranquilidad al mercado y evite mayores riesgos para la estabilidad del sistema eléctrico colombiano.
“No se está pidiendo que paguen todo de inmediato, pero sí que exista una señal clara de reconocimiento y pago de la deuda”, expresó.
El líder gremial también criticó fuertemente la circular emitida por la Superintendencia de Servicios Públicos, que modificó las reglas del mercado eléctrico, permitiendo que le siguieran vendiendo energía en bolsa a Air-e, pese a los incumplimientos de los pagos de la empresa.
“Históricamente, cuando una empresa intervenida tenía problemas financieros, el Gobierno cubría esos faltantes para evitar que creciera la deuda. Esta vez no ocurrió y la solución fue obligar a seguir vendiendo energía”, afirmó.
Según Castañeda, esa decisión permitió que la deuda creciera mes a mes hasta alcanzar los niveles actuales. Una situación, advirtió, es muy delicada en medio de la preparación para un posible fenómeno de El Niño.
Deuda podría llegar a 3 billones en diciembre
De acuerdo con el presidente de Andeg, de mantenerse la tendencia actual, la deuda de Air-e con el mercado eléctrico podría alcanzar los 3 billones de pesos en diciembre.
Y añadió que: a partir de enero, Air-e quedaría expuesta cerca del 70 % a compras de energía en bolsa, precisamente en el periodo en el que las plantas térmicas tendrían una mayor participación en la generación nacional.
Eso significaría, explicó, que las térmicas seguirían entregando energía, pero recibirían apenas cerca del 60 % de lo facturado.
Fue enfático en afirmar que la contratación de energía es fundamental para reducir la exposición al mercado de bolsa, especialmente ante la llegada de un fenómeno de ‘El Niño’. “Lo hemos dicho 20 mil veces: cuando llega El Niño, todo el mundo tiene que estar contratado. Si no, el riesgo de bolsa le da la vuelta al sistema”, afirmó.
En esa misma línea, dijo con preocupación que faltan apenas siete meses para enero y aún no se han expedido las resoluciones necesarias que permitan a la empresa asegurar contratos de energía.
Recordó que hace cerca de dos años el Gobierno permitió que la empresa pudiera contratar energía bajo condiciones especiales, incluso pagando precios superiores al promedio del mercado, con el fin de reducir los riesgos para el sistema eléctrico, debido la crisis financiera.
“Aire tiene unos riesgos financieros importantes y por eso nadie le quiere vender”, afirmó.
En ese sentido se refirió también al caso de la empresa española TPSA, propietaria de Termocandelaria y Termobarranquilla, que acudió a los tribunales internacionales por el cambio de las condiciones regulatorias del mercado que han afectado las finanzas de la compañía.
“Estas empresas se cansaron del cuento luego de acumular una deuda cercana a los 200 millones de dólares únicamente con esa generadora”, indicó.
El dirigente señaló que la demanda internacional se basa en que, a juicio de las compañías, el Estado colombiano modificó las reglas de juego del mercado al obligar a los generadores a seguir suministrando energía pese a los incumplimientos de pago.
“Acudieron al CIADI y dijeron: ‘yo demando al Estado colombiano porque me cambió las reglas de juego’”, explicó.
Térmicas podrían quebrar
Advirtió que, si no existe una señal clara del próximo Gobierno frente al pago de las deudas y la estabilidad financiera del sistema, el país podría enfrentar una situación crítica entre enero y marzo de 2027.
“El riesgo no es solamente quedarnos sin energía; el riesgo es que las térmicas se quiebren”, aseguró.
Según explicó, algunas empresas ya acumulan obligaciones cercanas a los 200 millones de dólares, mientras continúan financiando operación y combustibles con recursos cada vez más limitados.




















