En medio de una visita de inspección, el gobernador Eduardo Verano aseguró que la estructura hidráulica de la segunda fase de la Gran Vía, que comprende la ampliación del Corredor Universitario en el tramo entre el Club Campestre y la Universidad del Atlántico, se encuentra en la fase final.
Durante el recorrido, el mandatario departamental verificó los trabajos que se adelantan entre el centro comercial Le Champ y la sede de la Universidad del Atlántico, donde se adelanta la construcción del deprimido, las redes de servicios públicos y el sistema que ayudará a evacuar de manera rápida las aguas.
“Estamos metiendo tubos de 36 pulgadas y de 48 pulgadas para que los arroyos que tradicionalmente se estancaban aquí, que formaban una gran laguna durante varios días, pasen por debajo de esta estructura y lleguen directamente hasta Mallorquín”, explicó Verano.
Cabe resaltar que en el desarrollo de esta megaobra se han enfrentado diversas dificultades durante su ejecución. Sin embargo, Verano aseveró que el objetivo final es garantizar el bienestar y desarrollo para la comunidad. De esta manera, pidió paciencia a los ciudadanos frente a los diferentes retrasos.
También mencionó que el proyecto avanza bajo el cronograma establecido con el contratista y con los recursos asegurados para su culminación.
Otros frentes de obra
El secretario de Infraestructura del Atlántico, Azael Charris, comentó que todos los frentes de trabajo permanecen activos en la Unidad Funcional 2 de la Gran Vía.
El funcionario especificó que ahora se adelantan labores de traslado y reubicación de redes de media y baja tensión, así como conexiones de agua potable, en el trayecto entre la Olímpica y la Universidad del Atlántico.
Además, avanzan las obras de construcción de losas de pavimento, tanto en el interior del deprimido como en los sectores externos, junto con trabajos relacionados con la ciclo ruta y las zonas entrelazadas del proyecto.
“El sitio más activo que hay ahora mismo es la construcción y terminación del deprimido. Aquí se está concluyendo la parte estructural con zapatas, columnas y vigas de apoyo que sostendrán el puente de la glorieta”, señaló Charris.
Según explicó el secretario, la obra contempla cinco columnas de 60x60 centímetros para el puente peatonal y otras cinco para el puente vehicular, soportadas sobre zapatas de 11 metros de largo por 2 metros y 80 centímetros de peralte, fundidas en concreto de 4000 psi.
“Podemos dar un gran parte positivo con respecto a la construcción de la parte estructural del deprimido”, afirmó el funcionario, quien reiteró que el proyecto transcurre dentro de los tiempos acordados con el contratista.
Por último, la Gobernación del Atlántico recalcó que la Gran Vía busca mejorar la movilidad del corredor, reducir los problemas históricos de inundaciones y fortalecer la conectividad vial en el área metropolitana de Barranquilla.




















