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La Sociedad de Activos Especiales ordenó este lunes el desalojo del inmueble conocido como ‘Titos Bolos’, ubicado en el norte de la ciudad de Barranquilla, por “ocupación irregular” de las instalaciones y una deuda superior a los $2.200 millones.

La decisión se produce tras verificar que los ocupantes del predio en la actualidad, identificados como la Fundación Cristiana Latinoamericana de Colombia – Iglesia Vida Abundante - continúan sus actividades pese a la terminación de los contratos de arrendamiento el 10 de noviembre de 2025, una situación que se mantuvo sin respaldo legal durante más de cinco años.

Al respecto, la directora de Seguimiento y Control de Liquidaciones de La SAE, Constanza Jiménez, aclaró: “El desalojo responde a la necesidad de recuperar el control del inmueble, proteger los recursos públicos y habilitar su uso productivo dentro de la legalidad”.

La entidad también aseguró que “los ocupantes ampliaron de manera irregular el uso del inmueble, pasando de dos locales autorizados a cuatro (locales 2, 3, 4 y 5), sin contar con contrato vigente ni autorización.

De esta manera, señalaron que el incumplimiento también tiene impacto económico. Entre 2020 y abril de 2026: “la deuda acumulada por concepto de cánones de arrendamiento supera los $2.227 millones, recursos que actualmente son objeto de acciones judiciales para su recuperación en favor del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO)”.

Cabe recordar que el predio, de 4.533 metros cuadrados, está ubicado en una zona de alta valorización de Barranquilla y fue conocido por albergar establecimientos como ‘Titos Bolos Club’ y ‘La Moñona’.

Posteriormente, el bien pasó a manos del Estado tras un proceso de extinción de dominio al grupo Nasser Arana.

Este caso se suma a las acciones que adelanta la SAE para recuperar bienes ocupados irregularmente y reincorporarlos a la economía formal, evitando su deterioro y pérdida de valor para ponerlos al servicio de las y los colombianos.

Posición de la iglesia

El representante legal de la Iglesia Vida Abundante, Fernando Bernier, aseguró a EL HERALDO que tuvieron conocimiento de la situación, pero que no han sido notificados de forma correcta y que si se procede con el correspondiente desalojo, se podría incurrir en un acto ilegal.

“Según nos informaron, personas no identificadas fijaron un documento en la entrada del inmueble. Sin embargo, no se entiende la validez de una supuesta orden de desalojo, teniendo en cuenta que no ha existido una notificación formal conforme a lo establecido por la ley”, indicó Bernier.

Asimismo, explicó que “cualquier actuación de este tipo debe cumplir estrictamente con los protocolos legales de notificación. De llegarse a ejecutar un desalojo en estas condiciones, estaríamos frente a un acto ilegal que podría acarrear graves consecuencias jurídicas para quienes lo promuevan o ejecuten”.