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A cien días de haber asumido la intervención, el agente designado en EPS Famisanar, Germán Darío Gallo, entregó un balance de gestión en el que destacó resultados operativos, financieros y de servicio que, según afirmó, marcan un punto de inflexión en el proceso de recuperación de la entidad.

El informe evidencia mejoras en la dispensación de medicamentos, mayor flujo de recursos hacia la red hospitalaria y una disminución significativa en las quejas de los usuarios. En total, la EPS giró $5,31 billones a su red de prestadores, incrementó en 16,25% los pagos a gestores farmacéuticos y logró reducir en 52% las PQRS abiertas.

“Estos 100 días han sido de decisiones técnicas, responsables y transparentes. Nuestro objetivo ha sido claro: poner la salud en orden y garantizar mayor estabilidad en la atención de nuestros 2,7 millones de afiliados”, expresó Germán Darío Gallo.

Uno de los ejes centrales de la intervención fue el ajuste estructural al modelo de medicamentos. La administración instaló una sala de crisis para hacer seguimiento permanente, reemplazó gestores con bajo desempeño, vinculó nuevos operadores en Magdalena, Tolima y Bogotá y activó auditorías continuas en puntos de dispensación.

Como resultado de estas acciones, la efectividad en la entrega completa de fórmulas médicas mantiene una tendencia creciente. El giro promedio mensual a gestores farmacéuticos pasó de $61.975 millones en 2025 a $72.049 millones en 2026, lo que representa un aumento del 16,25%.

“Intervenir el modelo de medicamentos era una prioridad. No podíamos permitir fallas estructurales en la entrega de tratamientos. Hoy estamos monitoreando, auditando y tomando decisiones correctivas donde es necesario”, afirmó el agente interventor.

En paralelo, la EPS puso en marcha un plan de choque en municipios de Boyacá como Tunja, Duitama, Sogamoso y Chiquinquirá. Allí se amplió la capacidad instalada, se habilitaron más puntos de dispensación y se reforzó el talento humano operativo. Estas medidas permitieron alcanzar una efectividad del 96% en la entrega completa de fórmulas, con proyección de superar el 98%.

En materia de flujo de recursos, la intervención reportó pagos acumulados por $5,31 billones a la red de servicios de salud. Además, el reconocimiento económico a la red pública aumentó 20% y se destinaron $1,42 billones para cubrir atenciones de baja, mediana y alta complejidad.

La entidad también fortaleció su articulación con hospitales públicos estratégicos como el Hospital Federico Lleras Acosta, el Hospital Universitario de Santander, el Hospital Universitario del Valle y las Subredes Integradas de Servicios de Salud, con el objetivo de asegurar continuidad en la prestación de servicios.

“Sin flujo de recursos no hay continuidad en el servicio. Ordenar financieramente la EPS era indispensable para garantizar que hospitales y clínicas mantuvieran su capacidad de atención”, señaló Gallo Rojas.

Otro de los indicadores destacados en el balance es la reducción del 52% en las PQRS abiertas, resultado que la administración atribuye a los ajustes operativos y al seguimiento permanente a los procesos internos.

“Este proceso no ha sido improvisado. Ha sido un ejercicio de gobernanza, supervisión permanente y toma de decisiones basada en evidencia. El objetivo es claro: recuperar estabilidad y mejorar la experiencia del afiliado”, concluyó Germán Darío Gallo.

Actualmente, EPS Famisanar presta servicios a 2,7 millones de afiliados en 16 departamentos del país y continúa desarrollando su proceso de intervención enfocado en fortalecer la operación, estabilizar sus finanzas y mejorar la calidad de la atención.