El Caribe colombiano recibió el primer día de febrero con una extensa jornada de lluvias que ocasionó emergencias y prendió las alarmas en tres departamentos del territorio.
Uno de los primeros entes territoriales en reportar contratiempos por las fuertes precipitaciones fue Sucre. En el municipio de Coveñas se presentaron incrementos críticos en los caudales de los arroyos, inundaciones en diversas zonas urbanas y rurales y la saturación de canales y sistemas de alcantarillado.
Ante la situación, las autoridades marítimas y la administración municipal mantuvieron activos el cierre de playa de manera preventiva por condiciones climáticas.
La decisión, de acuerdo con la alcaldesa de Coveñas, Netsky Feria Moreno, fue adoptada tras la evaluación realizada en el Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Autoridad Marítima, ante los riesgos que estas condiciones representan para bañistas, pescadores, prestadores de servicios turísticos y el desarrollo de actividades marítimas y recreativas.
“Por las fuertes lluvias que se registran, se activaron las alertas tempranas por posibles desbordamientos de arroyos e inundaciones en Coveñas. Desde la administración municipal activamos el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres y hacemos presencia en distintos sectores del municipio para acompañar a la ciudadanía. Por prevención, se mantiene la restricción de ingreso a las playas mientras las condiciones no sean seguras”, informó la mandataria.
En el municipio de San Antonio de Palmito, por su parte, las comunidades alertaron por el riesgo de inundaciones en las zonas cercanas a las desembocaduras de los arroyos Amansaguapo, Petaca y Pechilín, que también bordean a los municipios de Tolú y Coveñas.
De forma complementaria, la Gobernación de Sucre, a través de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo, mantuvo activo todos sus protocolos de monitoreo y respuesta inmediata por las fuertes lluvias que azotaron a la región del Golfo de Morrosquillo.
Asimismo, en aras de mitigar el impacto de la temporada inverna, el Gobierno departamental, liderado por Lucy García Montes, implementó una serie de medidas que incluyen la activación permanente de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo (CMGRD) de Coveñas, Tolú y San Onofre, junto al CDGRD Sucre; el despliegue de equipos técnicos y organismos de socorro hacia las zonas críticas para realizar la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN); y el reporte formal de la situación a la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL) para el seguimiento pertinente.
Asimismo, la administración departamental reiteró su compromiso de permanecer en el territorio hasta que la situación se normalice y se garantice la protección de los ciudadanos.
Por otra parte, en Córdoba, las emergencias se concentraron en Montería. Los corregimientos Loma Verde, Las Palomas, Santa Lucía y Leticia—así como en las veredas Marimba, Caña Flecha, El Caoba y San Miguel— resultaron siendo los más afectados por inundación.
Aunque las precipitaciones se mantuvieron en un rango moderado, su prolongada duración generó acumulación de agua y desbordamientos en diversas zonas.
Ante esto, la Oficina de Gestión Integral del Río y Atención del Riesgo y Desastres de Montería desplegó un equipo técnico hacia la zona rural, especialmente al corregimiento de Loma Verde, donde se reportaron, al menos, cuatro veredas con afectaciones significativas y amplias áreas inundadas.
A su vez los organismos del Sistema Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres trabajan en la caracterización de los daños e identificación de las familias afectadas para brindar asistencia humanitaria, evaluar soluciones y mitigar el impacto en dichas comunidades.
El alcalde Hugo Kerguelén García le envió un mensaje de calma a las familias damnificadas, indicando que no están solas porque la administración a su cargo está “en los territorios y mantenemos un monitoreo permanente de la situación”.
Por su parte, la Gobernación de Córdoba activó un Puesto de Mando Unificado en los centros poblados de los municipios de Puerto Libertador Montelíbano, San José de Uré, La Apartada, Buenavista y Ayapel, ya que son territorios en riesgo debido al incremento de probabilidad de crecientes súbitas que los pueden impactar.
A través de su cuenta de X, el gobernador Erasmo Zuleta Bechara informó que desde la madrugada del pasado domingo actúan en coordinación permanente con las alcaldías municipales y los organismos de gestión del riesgo.
“Agradecemos a los alcaldes y equipos municipales por el reporte oportuno de la situación a la Dirección de Gestión del Riesgo departamental. Seguimos articulados con cada municipio, agradezco también los reportes enviados por la misma comunidad. Nuestra prioridad es cuidar a la gente cordobesa”, expresó el mandatario departamental.
Afectaciones en Atlántico
En cuanto al departamento del Atlántico las emergencias se presentaron en Tubará. En dicho municipio, las lluvias iniciaron a las 2:00 a. m. y se extendieron por casi 12 horas. Las precipitaciones generaron una contingencia en el cementerio del municipio, donde al menos tres bóvedas fueron afectadas por el deslizamiento del terreno.

Natking Coll, alcalde del municipio, aseguró que la mencionada emergencia se presentó en la zona donde se vienen adelantando los trabajos para el cerramiento del camposanto.
Desde la Gobernación del Atlántico se informó que el cerramiento del cementerio es una obra ejecutada por la Alcaldía del municipio: “Lo ocurrido corresponde a una afectación asociada a la fuerte temporada de lluvias que ha generado inestabilidad en el terreno”.
Asimismo, la administración departamental anunció que se ha desplegado el acompañamiento para la evaluación técnica de la situación, “en el marco de la gestión del riesgo, para prevenir mayores afectaciones y garantizar la seguridad de la comunidad”.
Por otra parte, en Barranquilla no se registraron emergencias ni daños a personas. Sin embargo, Edwin Pacheco, comandante de Bomberos del Distrito, indicó que este organismo de socorro realizó recorridos por distintos sectores de la ciudad, especialmente en zonas con alta peligrosidad por arroyos.
En otras zonas
En cuanto al departamento de Bolívar, se prohibió el ingreso al mar en la ciudad de Cartagena. Las autoridades marítimas declararon la bandera roja en las playas del Distrito; y el Cuerpo de Bomberos de la ciudad, en articulación con la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres (OAGRD) y el Cuerpo de Salvavidas, mantuvo un monitoreo permanente en la zona costera, así como seguimiento a sectores vulnerables de la ciudad, con el fin de prevenir emergencias y salvaguardar la vida de residentes y visitantes.
Las lluvias continuarán
El Ideam indicó que los reportes por lluvias se presentaron en 31 de los 32 departamentos del país.
De acuerdo con Daniel Useche, meteorólogo de turno del Ideam, se encuentra vigente una alerta naranja en el Caribe central por tiempo lluvioso— incluso con posibilidad de tormentas eléctricas y rachas de viento—, así como por viento y oleaje.
“Esta alerta se mantiene en nivel naranja, por lo que les recomendamos a todos los turistas y usuarios de pequeñas embarcaciones consultar con las capitanías de puerto antes de zarpar”, indicó el encargado.
Por otra parte, el funcionario del Ideam aseguró que las lluvias en el norte del territorio colombiano seguirían hasta mediados de esta semana.
“Es probable que todavía tengamos condiciones de lluvias y de nubosidad abundante hasta el día martes en la noche. El miércoles podríamos tener todavía algunas precipitaciones, pero se espera que tiendan a disminuir a medida que el sistema frontal se mueva hacia el nororiente del hemisferio”, expuso Useche.
Se espera que se intensifiquen las precipitaciones en la región
La jornada de lluvias que se registraron en el Caribe colombiano obedece al tránsito de frentes fríos provenientes de Norteamérica hacia el noroeste del mar Caribe, según la Dirección General Marítima (Dimar).
La entidad indicó que este fenómeno está siendo impulsado por el desplazamiento de masas de aire frío asociadas a sistemas de alta presión en el Golfo de México, así como la presencia de frentes estacionarios en la región.
La interacción entre estos sistemas ha conllevado a una alteración significativa en las condiciones meteomarinas del Archipiélago de San Andrés, Providencia, Santa Catalina e islas Cayos del Norte.
Asimismo, por este fenómeno, se ha proyectado un intensificación del viento con velocidades que oscilarán entre los 46 y 55 km/h, así como alturas de ola significativas que alcanzarán los 3.0 metros aproximadamente, en el área marítima del sector insular del Caribe colombiano.
Por otra parte, desde la Corporación Autónoma Regional de La Guajira (Corpoguajira), la meteoróloga Leidy Rodríguez aseveró que las lluvias que se registran en el Caribe no están directamente relacionadas con lo que ocurre en Estados Unidos, pero sí pueden verse influenciadas de manera indirecta por las condiciones invernales en el norte, que han favorecido el descenso de frentes fríos más de lo habitual: “Lo que sí estamos viendo es que puede que, de manera indirecta, esté teleconectándose con esas condiciones propias que se están dando al norte, y esto haya hecho que el frente frío descienda más de lo normal”.
¿Qué son los frentes fríos?
Según el Ideam, durante los primeros días del año, los frentes fríos del hemisferio norte alcanzan a bajar hasta la zona tropical, ingresar al mar Caribe colombiano y generar condiciones de lluvias y nubosidad. Y, en algunos casos, esas lluvias con nubosidad pueden venir acompañadas de vientos fuertes y tormentas eléctricas. Es de anotar, que los frentes fríos corresponden a sistemas meteorológicos que están compuestos por masas de aire más frías que vienen desplazándose hacia zonas más cálidas y generan una “zona frontal”. La interacción de estos sistemas produce cambios de presión atmosférica.



















