Las playas del corregimiento de Santa Verónica, en jurisdicción del municipio de Juan de Acosta, son un ecosistema valioso que no solo se constituye en un guardián de la biodiversidad y el hábitat de muchas especies, sino que también ofrecen beneficios sociales y económicos a la comunidad
En ese sentido, la problemática de erosión costera que ha venido afectando a esta zona desde hace algunos años genera un retroceso en todo el desarrollo de un territorio que todavía tiene mucho que explotar.
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Ante esta situación, la Gobernación del Atlántico, en cabeza de Eduardo Verano, se encuentra liderando un proyecto de construcción de espolones y de ordenamiento de playas para mitigar esta problemática.
El proyecto, que se basa en un convenio firmado entre la Gobernación, la Universidad del Magdalena y Puerta de Oro, se distribuye en un tramo costero de 2.3 kilómetros con profundidades estratégicas para disipar la energía del oleaje.
Carolina Owen, especialista ambiental de la Universidad de Magdalena, explicó que el primer espolón de la zona tendrá como función principal mitigar las fuertes corrientes.
“El primer espolón localizado hacia el norte, busca interrumpir el recorrido de las corrientes dominantes y predominantes que se generan en dirección hacia Cartagena; estas corrientes son las encargadas de transportar la arena de las playas en esa dirección, provocando el proceso erosivo ya que, el aporte de sedimentos en sector no garantiza en la actualidad la reposición suficiente de la arena transportada”, sostuvo la experta.
Agregó que “los otros espolones cumplen la función de cierre de los perfiles de playas, teniendo una longitud que garantiza llegar a profundidades superiores a las del perfil activo de playa; de esta manera, estos espolones logran que la arena de relleno no se pierda durante eventos de oleaje fuerte”.
Sumado a esto, la experta fue enfática al sostener que la durabilidad de los espolones se garantiza por la calidad del material y el diseño técnico que se hizo para tramitar la licencia ambiental.
“La durabilidad de los espolones se garantiza, por un lado, con el diseño, con este se estima las dimensiones y disposición de las rocas en el espolón de acuerdo con la ola de diseño; de esta manera, se le dispones rocas de diámetros capaces de soportar la energía de la ola de diseño. Por otra parte, la durabilidad de la mano con la calidad de los materiales, es por esta razón que se entregan unas especificaciones técnicas donde se establecen parámetros de calidad que debe cumplir la roca”, detalló.
Sin embargo, Owen señaló que: “se requiere seguimiento permanente y un plan de mantenimiento preventivo, que permita atender a tiempo cualquier daño que puedan sufrir las estructuras, como resultado de evento extremo de oleaje”.
Puso de presente que la propuesta de los espolones fue la más viable debido a que garantiza la estabilidad de la playa con el paso de los años.
“Todo este proyecto ha requerido de inversiones de mantenimiento mucho menores y espaciadas en el tiempo comparada con las otras alternativas. Las otras alternativas generan un sistema dinámico en el que se requiere periódicamente reponer más arena en la playa, desde el punto de vista económico presenta muchas desventajas frente a los espolones”, manifestó.
Otros detalles
Tras poner un freno a todas las corrientes que aumentan la salida de sedimentos y generan retroceso en la línea de costa, que a su vez se configuran en el problema de erosión costera en las playas de Santa Veronica, las autoridades tendrán que hacer un relleno de la playa en toda el área que se ha perdido.
Según la experta de Unimagdalena, esta tarea se llevará a cabo con “una mezcla entre material dragado y material proveniente de cantera, esta mezcla busca garantizar un diámetro medio de partícula que cumpla con lo establecido por el diseño”.
Posteriormente, se desarrollará el proyecto de ordenamiento de playas, en una línea similar a lo que hizo en las playas de Miramar y Sabanilla, para promover el turismo y aumentar la oferta de playas para los visitantes que llegan al departamento.
Es de anotar que este proyecto no solo beneficiará a los habitantes de Juan de Acosta, sino también a los de Puerto Colombia, debido al impacto que ha generado la erosión costera en la espiga de Puerto Velero, la cual provoca cambios rápidos en la línea de costa por la pérdida de sedimentos.
De esta manera, la comunidad de estos sectores del departamento se encuentran a la espera de la aprobación del trámite de licencia ambiental, que podría darse en los próximos meses.
Voces de la comunidad
El escepticismo reina entre los habitantes de Santa Verónica, quienes a pesar que ven más cerca el inicio de las obras para mitigar la erosión costera en las playas del sector, fueron claros en que no se sentirán conformes hasta ver la primera piedra que se ponga para el proyecto.
Según Sandra Pimienta, líder comunal de la zona, las personas de la comunidad estuvieron de acuerdo con el proyecto de construcción de espolones que socializó la Gobernación del Atlántico hace unas semanas, pero son trabajos muy complejos que “requieren supervisión”.
“El tema era definir cuál era la solución más apta para empezar el trámite de licencia ambiental que requiere el proyecto, se presentaron tres opciones y se escogió la de los espolones porque era la que tenía más en cuenta que había que cortar las corrientes sin afectar el paso por el Centro de Deportes Náuticos. Dentro de la comunidad tenemos ingenieros ambientales y capitanes de fragata que aceptaron el proyecto, pero el sentir general es que hasta que no empiece la obra, no podemos ver un futuro más allá”, declaró.
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La líder comunal agregó que las obras se han demorado por el tema de la licencia ambiental y que todo estaría listo para que en el segundo semestre del año comiencen las obras: “Yo creo que vamos a tener el inicio de un proyecto muy beneficioso para los operadores turísticos”.
Por su parte, Jaime Vélez, habitante del municipio de Puerto Colombia, mencionó que “cualquier solución que se implemente para frenar la erosión costera en el sector de Santa Verónica y en el municipio de Puerto debe tener en cuenta el impacto en el ecosistema del municipio, y el cuidado de la naturaleza”.



















