Cada vez existen más alternativas de lugares cercanos donde los amantes de la naturaleza y la aventura pueden disfrutar a plenitud. De hecho, no es que aparezcan de la nada, sino que, por así decirlo, son habilitados para la práctica del ecoturismo.
Varios caminos conducen a un verdadero oasis ubicado en el municipio de Piojó, Atlántico. Sin embargo, la ruta más práctica, saliendo desde Barranquilla, es por la prolongación de la carrera 46 que comunica con la Autopista al Mar. En el recorrido se dejan atrás los municipios de Puerto Colombia, Tubará y el corregimiento de Santa Verónica (jurisdicción Juan de Acosta), hasta llegar al destino: la Reserva Forestal Protectora El Palomar, situada a unos 4 kilómetros del casco urbano de Piojó.
Una señalización da la bienvenida a los visitantes del sitio. De los tres senderos trazados para transitar por el lugar, optamos por el primero, el más extenso, con una distancia de 3,88 kilómetros de recorrido.
Con 772,29 hectáreas de extensión, este es uno de los epicentros de la biodiversidad en el departamento, gracias a una amplia riqueza de fauna y flora.
En este grupo nos acompañaron y guiaron varios biólogos de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), entidad que ha estado al frente de la declaratoria de la zona como área protegida y de estrategias para su conservación. Joe García, uno de ellos, recomienda que para el avistamiento de animales el horario ideal es antes de 7 de la mañana y o hacia las 4 de la tarde.
Por su parte, el guía de la reserva, Eustaquio Rivera, conocido como Flinton, explica que para recorrer la zona es recomendable realizar la caminata dirigida, a la que puede accederse con un aporte de 50 mil pesos por grupo, para un trayecto de unas 4 horas ida y vuelta. Los interesados pueden contactarlo al teléfono: 310 834 6570.
Recuerde llevar ropa cómoda, gorra, zapatos cerrados, bloqueador solar, protector para labios y líquido hidratante, como agua y bebidas energizantes.





































