Iris Marín advirtió que la crisis en la entrega de medicamentos y la atención a los pacientes no puede resolverse con medidas temporales y requiere cambios estructurales en el sistema.
Sin embargo, el Caribe representa tanto un desafío como una promesa para la salud del país. Esto es, un desafío porque la dispersión territorial y las inequidades históricas han limitado el acceso de muchas comunidades a productos básicos para su salud, mientras es una promesa porque hoy la región se perfila como un nodo logístico que puede transformar la distribución farmacéutica no solo para sus habitantes, sino para todo el norte del país.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, destacó la urgencia de transformar el modelo de dependencia farmacéutica en Colombia.
Los medicamentos incautados tienen un valor comercial estimado en más de 115 millones pesos.
Asociaciones de pacientes resaltan que se debe proteger la cobertura y el acceso ininterrumpido a los tratamientos de todos los colombianos para garantizar su calidad de vida y su derecho fundamental a la salud.