Mantener la nevera en buen estado no solo ayuda a conservar mejor los alimentos, sino que también puede representar un ahorro importante en la factura de energía.
Cartagena despidió entre cantos y lágrimas a Totó La Momposina
El lujo y el legado de la Feria AMA 2026 cerró con $2.000 millones
Día Mundial de las Abejas: por qué el 20 de mayo es clave para proteger a los polinizadores
Así lo explicaron especialistas de varias compañías de electrodomésticos reconocidos, quienes recomendaron realizar limpiezas periódicas y evitar errores comunes que afectan el funcionamiento del sistema de refrigeración.
De acuerdo con los fabricantes, la acumulación de suciedad, humedad y restos de alimentos favorece la aparición de bacterias, moho y malos olores dentro del refrigerador. Además, una mala organización interna puede impedir la circulación adecuada del aire frío y obligar al motor a trabajar con mayor esfuerzo.

Indican que ese sobreesfuerzo incrementa el consumo eléctrico mensual y acelera el desgaste de componentes clave del equipo, como el condensador y el sistema de enfriamiento.
Para evitar daños en las superficies internas, los expertos recomiendan no utilizar productos abrasivos ni químicos fuertes. En cambio, sugieren emplear materiales suaves y soluciones caseras que permitan una limpieza segura.

Entre los elementos recomendados se encuentran paños de microfibra, esponjas suaves, jabón lavavajillas neutro, agua tibia y vinagre blanco, considerado un desinfectante natural útil para eliminar microorganismos y olores.
Así debe limpiar la nevera
El procedimiento de limpieza comienza desconectando la nevera de la corriente eléctrica para trabajar de forma segura. Después, se deben retirar todos los alimentos y revisar cuáles ya están vencidos o en mal estado.
Posteriormente, los cajones, bandejas y estantes desmontables deben lavarse aparte con agua tibia y jabón suave, dejando que se sequen completamente antes de volver a instalarlos.

Una vez retiradas las piezas, se recomienda limpiar cuidadosamente las paredes internas, esquinas y empaques de goma de las puertas. Los técnicos señalan que estas zonas suelen acumular mayor cantidad de suciedad y humedad.
El vinagre blanco puede aplicarse especialmente en las juntas para ayudar a eliminar bacterias y prevenir malos olores sin dejar residuos dañinos para los alimentos.
Luego del proceso de desinfección, el interior debe secarse con un paño limpio antes de reorganizar los productos. Los especialistas aconsejan ubicar los alimentos con fecha de vencimiento más cercana en la parte delantera para facilitar su consumo y reducir desperdicios.
La parte externa también requiere mantenimiento. Limpiar la superficie con un detergente neutro y retirar el polvo acumulado en la parte trasera mejora la eficiencia del condensador y ayuda a disminuir el gasto energético.
¿Cuántas veces al mes debe limpiar la nevera?
En cuanto a la frecuencia, los fabricantes recomiendan realizar una limpieza profunda al menos una vez al mes. Sin embargo, si la nevera almacena principalmente carnes crudas o productos lácteos, la higiene debería hacerse semanalmente.
Para hogares donde predominan frutas y verduras frescas, los expertos consideran suficiente una limpieza cada dos semanas para mantener condiciones adecuadas de conservación.





















